Mirando libres de recelo, el pasado reciente de España, podemos observar como las migraciones que tan a menudo han sido criticadas han respondido siempre al nombre de egoísmo constructivo. Es decir, en el momento que ocurrieron, hubo siempre un beneficio individual acompañado del beneficio colectivo de la sociedad receptora de la inmigración. Hace apenas unos pocos años, recibimos con brazos abiertos a la inmigración africana. Resulta útil comprender que lo hicimos debido a dos necesidades de urgencia: Aumento de la natalidad y mano de obra. Una población razonablemente homogénea se quedó con un sistema social insostenible, desde el punto de vista de conservar, el sistema de pensiones que sustentaba a nuestros mayores.

Anuncios
Anuncios

Por otro lado, la explosión de demanda en el sector de la construcción dio como resultado la bienvenida a los inmigrantes africanos. A su vez, los africanos llegaron a poder experimentar beneficio en su calidad de vida y pudieron establecerse de manera que pudieron alimentar a sus familias en tierra nativa. De forma similar ocurrió con las migraciones sur-americanas y en estos momentos con las asiáticas.

Desde el punto de vista de uno de los clanes menores, la familia: Del mismo modo, que resulta inconveniente abandonar a un anciano que ha sido de gran utilidad a suerte sin amparo; ¿No sería lógico considerar a las personas que siguen en el país, como residentes de pleno derecho?

Pues bien, eso mismo es lo que simplemente pasa. Los inmigrados se acogen al amparo de la Ley, y sin embargo el flujo de rechazo mutuo no cesará hasta que en los lugares de reunión se valore el siguiente razonamiento.

Anuncios

La sociedad homogénea, genera a través de sus necesidades flujos de inmigración. Dicho flujos además de saciar las demandas requeridas generan fricciones de carácter heterogéneo, también conocidas como choque de culturas. Hasta que llegan nuevas necesidades, acompañadas de nuevas inmigraciones. Entonces el grupo anteriormente heterogéneo, forma un nuevo grupo homogéneo que se beneficia y defiende los intereses de su nuevo clan.