Lo de las balanzas fiscales de las comunidades autónomas españolas es una falsedad tan ruin que sólo es comparable con el argumentario tópico del machismo más rancio, ese que dice que el "cabeza de familia" lo es porque es "quien lleva el dinero a casa", ignorando y no dando valor al hecho de que si el "cabeza de familia", normalmente de sexo masculino, puede salir de casa para ganar dinero es porque alguien, normalmente mujer, se queda al cargo de las tareas domésticas y responsable de la crianza y educación de los hijos. Ese rancio machismo ya se encarga, además, de procurar que la mujer no pueda salir también de casa a ganarse la vida y, si llega a salir, que sea siempre para ganar menos que el hombre, no vaya a ser que se crea en igualdad de derechos y quiera ser también cabeza de familia.

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El razonamiento de las balanzas fiscales es exactamente el mismo que el de los insolidarios ricachones fachas, esos que reniegan de pagar impuestos para que con ellos puedan vivir mejor y tener derechos los "pobretones que no son capaces de ganarse la vida por sí mismos". Sí, así de facha, injusto y cretino es el tema de las balanzas fiscales entre las comunidades autónomas españolas, además de mentira.

Se empezó a hablar del tema para intentar justificar el "España nos roba" del nacionalismo catalán. Y ahora el gobierno español lo ha rematado, publicando las dichosas balanzas fiscales, para tratar de demostrarle a esos nacionalistas catalanes que si España roba, España roba mucho más a los madrileños que a los catalanes, dicho fina y técnicamente, que Madrid, contribuye al Estado mucho más que #Cataluña, que tiene un déficit fiscal mucho mayor Madrid que Cataluña.

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El asunto es tan falso que es mentira en sí mimo, desde la primera afirmación. Las comunidades autónomas españolas no pagan nada. No contribuyen en absoluto. Las administraciones públicas, ya sean estatales, municipales o autonómicas, a lo que se dedican es a recaudar y gastar lo que pagamos los contribuyentes, y los contribuyentes somos los ciudadanos y las empresas que sí somos los que pagamos.

El machista retrógrado ese sí que, por lo menos, tiene que llevar dinero a casa, lo mismo que el rico insolidario sí que se ve obligado a pagar los impuestos, por lo menos los que no tenga más remedio y no pueda defraudar, pero ni Cataluña, ni Madrid, ni Baleares, ni …, como tales, aportan nada de nada a ningún Estado, todo lo contrario, gastan, gastan lo que los ciudadanos, de toda España, contribuimos.

Pero haremos un esfuerzo intelectual, aceptaremos pulpo como animal de compañía, y aceptaremos la premisa argumental de que "hay territorios en los que sus ciudadanos contribuyen con sus impuestos más de lo que su comunidad autónoma recibe en financiación del Estado", que es lo que vienen a decir las dichosas balanzas autonómicas.

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Bueno ¿y qué?, ¿no es eso de lo que se trata en los países democráticos y socialmente avanzados?, ¿No es para eso para lo que se inventaron los sistemas fiscales progresivos, según los cuales pagan más los que más tienen y ganan, para que los gobiernos puedan redistribuir la riqueza, compensar desigualdades y conseguir así sociedades más justas y cohesionadas?.

Si se da la circunstancia de que hay territorios en los que están censados contribuyentes que pagan más impuestos que en otros es porque, afortunadamente para ellos, los ciudadanos y las empresas ubicadas en esos territorios tienen más rentas y obtienen más beneficios. Aunque esto también es relativo, pues habría que analizar el por qué de la acumulación de riqueza en unos lugares más que en otros y el origen de esas riquezas. Pero, en cualquier caso, es algo que se produce siempre y en todo lugar y que, exactamente con la misma lógica con que se plantea ahora el tema de las balanzas fiscales de las comunidades autónomas, se podrían plantear también las balanzas fiscales entre ciudades o incluso entre barrios, porque los barrios ricos de todas las ciudades, seguro, están habitados por contribuyentes que pagan muchos más impuestos que los de los barrios pobres y además, muy probablemente, reciben muchos menos servicios y atenciones de las administraciones públicas que los barrios pobres, o al menos así debería ser. Pero no demos ideas a los presidentes de las asociaciones de vecinos de los barrios y volvamos a ceñirnos al tema de las balanzas fiscales autonómicas.

Un hecho importante a tener en cuenta es que, en España, la inmensa mayoría de las grandes empresas nacionales tiene su sede en Madrid o en Barcelona y es, por tanto, allí donde declaran sus impuestos, pero esto no significa necesariamente que su riqueza la generen y que su negocio lo hagan solo en Madrid o Barcelona, he aquí una primera gran distorsión de la milonga de las balanzas fiscales, ¿cuántas oficinas tiene, por ejemplo, "La Caixa" fuera de Cataluña y qué volumen de negocio no catalán cotiza La Caixa en Cataluña?.

Y también hemos de hablar de las distorsiones que la historia política de España ocasiona y ha ocasionado en la distinta generación de riqueza entre los distintos territorios españoles.

Podrían ponerse miles de ejemplos de por qué fábricas se instalaron en unos lugares y no en otros o de por qué las carreteras pasan por unos pueblos y no por otros o por qué los trenes llevan unas direcciones y no otras, pero sólo explicaré un tema, desde mi punto de vista, una de las injusticias más flagrantes que se está cometiendo en los últimos tiempos. Me refiero al tema del agua.

En cuanto al agua también hay dos Españas, la Norte, húmeda y rica fluvialmente, y el Sur, cada vez más desértico. A pesar de ello, una de las regiones más productivas y ricas hortofrutícolamente es Murcia, que lo es porque lleva años recibiendo agua trasvasada desde Castilla-La Mancha, desde la cabecera del Tajo, un muy curioso ejemplo de solidaridad interregional española, la más pobres, atrasadas y ancladas en el secano tierras de La Mancha, contribuyen con el agua que a ellas les falta a la mayor riqueza de la Huerta Murciana.

Pero como esa situación es absolutamente insostenible, ya ni siquiera en términos de justicia, sino simplemente hídricamente, es imposible sacar de donde no hay, ante el hecho de que el Tajo cada vez está más disecado, el anterior gobierno del PP presidido por Aznar ideó un Plan Hidrológico Nacional que planteaba la realización de un nuevo trasvase que desde la desembocadura del Ebro empalmase con el Trasvase Tajo-Segura, aliviando así las necesidades tanto manchegas como murcianas.

Imposible, resulta que el Ebro desemboca en Cataluña, a través de un delta que también es una fuente de riqueza agrícola para la provincia de Tarragona y, claro, resulta que el agua "catalana" no se puede compartir, tiene que desembocar en la costa catalana, y el PP perdió las elecciones, que ganó un tal Zapatero que había prometido que aquello no se haría y que había recibido muchos votos en Cataluña, y el tema se olvidó, y olvidado sigue a pesar de que el PP volvió a ganar las elecciones, pero ahora debe ser que los actuales gobernantes del PP ya no se atreven a "ofender" a los catalanes con el tema del agua.

Por supuesto, el tema no se explicó así en ningún momento y de ninguna manera y los que gobernaron y los que gobiernan, lo mismo que los que se opusieron, argumentaros cuestiones ecológicas, cuestiones que por pura lógica del más mínimo sentido común eran simplemente insostenibles, pues si no es "sostenible ecológicamente" trasvasar agua desde la desembocadura de un río caudaloso, mucho menos "sostenible ecológicamente" debe ser trasvasarla desde la cabecera de un río deficitario hídricamente, porque si es que pudiese ser verdad (que no lo creo) que la desembocadura de un río puede sufrir daños por la pérdida de agua, imaginen qué no sufrirá todo el cauce de un río ya dañado al que se le quita el agua desde la misma cabecera. Sin embargo, lo que no se puede hacer desde la desembocadura catalana del Ebro, resulta que sí se sigue haciendo desde la cabecera castellano-manchega del Tajo.

Ciertamente un muy curioso ejemplo de cómo funciona la solidaridad interterritorial en España ¿Cómo resultaría si se hiciese la balanza hidrológica entre Cataluña, Castilla-La Mancha y Murcia? Y, teniendo en cuenta la riqueza económica que el agua genera en Murcia y en el Delta del Ebro … ¿podemos plantear la balanza fiscal / hídrica?.

En fin, que el asunto de las balanzas fiscales es tan absurdo que cuesta comprender que alguien pueda ni siquiera plantearlo, pero sabido es que, con tal de pedir, siempre hay gente capaz de plantear cualquier petición por increíble que parezca. Lo que se me antoja absolutamente inconcebible es que el gobierno central español, el encargado de rebatir el absurdo y de negar lo que no se puede conceder, por injusto y perjudicial, haya ni siquiera cedido al planteamiento de negociar esas supuestas balanzas fiscales.

Sólo se me ocurre que todo forme parte de una negociación secreta entre el gobierno catalán y el español de forma que, una vez admitido que Cataluña tiene "ciertamente" un déficit fiscal, para evitar el proceso independentista planteado, se ceda a las pretensiones económicas del gobierno catalán.

Porque una cosa sí han demostrado las balanzas fiscales, ciertamente y como es lógico y justo, resulta que son las regiones donde se concentra más riqueza las que tienen una balanza fiscal deficitaria, es decir, que la solidaridad interterritorial todavía funciona, que los impuestos que pagamos ciudadanos y empresas todavía sirve para que el Estado pueda redistribuir riqueza y compensar desigualdades. Con unas curiosas excepciones: Euskadi y Navarra, dos de las comunidades con mayor renta per cápita, donde están ubicados ciudadanos más ricos y empresas con más beneficios, resulta que tienen balanzas fiscales positivas, es decir, que reciben del Estado más de lo que los contribuyentes que en ellas están censado aportan y ello se debe al régimen fiscal foral especial que estas comunidades tienen, particular, diferente y privilegiado del resto de las regiones españolas …. Y que es el régimen fiscal que también quieren tener los nacionalistas catalanes. Seguramente es de esto de lo que se trata todo, los gobernantes catalanes, que no pueden ser tontos pues son gentes con estudios, saben que no les interesa la independencia, que no les conviene para nada, han planteado un órdago para negociar y conseguir tener ellos también una financiación tan privilegiada, por lo menos, como los vascos y los navarros.