El Gobierno ha decidido sacar adelante la famosa "Tasa #Google", como se llama a la ley que obligará a todos los servicios de agregación de noticias a pagar una tasa por incluir en su listado material de un medio digital de noticias, quiera ese medio o no. Esta tasa está basada en la idea de que los agregadores quitan "clientes" a los medios digitales, ya que muchos leen el titular, se dan por satisfechos y no acuden a la fuente. Menos visitas significa menos publicidad y menos publicidad significa menos dinero. Esta tasa trasladará dicho beneficio a la fuente. Muy justo todo.

Sin embargo no existe evidencia de que esto sea así, porque no por nada todos quieren estar en Google.

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Aparecer en este buscador significa visitas, así de simple. Los internautas usan estas páginas para encontrar información de calidad, y cuando la encuentran quieren leerla. Google atrae lectores, eso nadie lo puede negar. Ahora bien, si eso es innegable, ¿cuál es la lógica del Gobierno? Se trata de un argumento de efectos negativos absolutos, me explico.

Tenemos dos efectos de un agregador.

  • "X" personas acudirán al agregador, leerán el titular y se irán porque ya saben lo que quieren. Esto es malo para el periódico.

  • "Y" personas acudirán al agregador, verán que la noticia del periódico está la primera y, dado que confían en este criterio, seguirán el link. Esto genera lectores al periódico.

La lógica del Gobierno es que todos los que lleguen a la página del periódico a través del agregador lo habrían hecho igualmente (con lo que el agregador no aporta nada al periódico) mientras que todos los que llegan al agregador y ven la noticia de determinado periódico ya tenían pensado entrar a ese periódico pero lo pueden "leer" a través del agregador (con lo que todos los que no entran en realidad hubieran entrado).

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En mi pueblo, en verano, en el parque se instala un puesto de pizzas en las que puedes comprar porciones individuales. Por la misma zona hay una heladería. Sería equivalente a que el de la heladería demandase a la pizzería por quitarle clientes alegando que si después de la pizza quieren helado es que ya lo querían pero que si pasan de largo es por la pizza. Lógico no parece, pero por poderse argumentar se puede.

Ahora bien, ¿esto beneficia a alguien?

  • Desde luego a los agregadores no, eso es evidente.

  • A los medios de calidad pero con poco público tampoco, las posibilidades de acceder a un público masivo sin que Google y compañía les destaquen es muy escasa.

  • A los periodistas menos aún, la información a la que se tiene acceso a través de los agregadores ahorra horas de trabajo de rebuscar entre cada uno de los periódicos.

  • A los usuarios no profesionales directamente les expulsa. Un periodista tiene herramientas de búsqueda propias, se aprenden en la facultad, pero un usuario medio acabará por acudir a los grande medios. Y eso nos lleva a los grandes beneficiados.

  • Los medios de tirada amplia tienen un público fiel y un nombre previo. Sin Google, cuando una persona quiera informarse pasará de escribir "final del Mundial de Brasil" para poner la cabecera de un periódico deportivo. Además una vez dentro no será la primera noticia que vea, con lo que tenderá a picotear. Eso son más ingresos aún que con Google News, ya que no se acude directamente a la noticia y se sale.

En resumen, parece que esta tasa beneficia a unos pocos.

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Además es irrenunciable, con lo que ni siquiera representa una medida diferenciadora. Si la tasa fuera optativa y un medio pudiera decidir no cobrar, podría generar una diferencia positiva para sí mismo.

En primer lugar si no cobrases la tasa, los agregadores te mantendrían en la lista. Tus competidores, que han decidido cobrar la tasa, no estarían. Por supuesto, si tan malo es estar en Google News, los grandes medios cobrarían la tasa y se quedarían con sus preciados contenidos para ellos solos. El problema es que las matemáticas dicen que al final saldrían perdiendo. Esta tasa solo funciona si saca al agregador del mercado, si los grandes medios pueden quedarse con todos los clientes y los pequeños no pueden aprovechar la publicidad que Google les reporta gratuitamente.

Segundo, los usuarios no son tontos. Tras hacer tres o cuatro búsquedas en las que no aparecen determinados medios de importancia, podrían deducir que dichos medios cobran la tasa. No interesa que el lector sepa esto, pues esta tasa va contra ellos. Pasan de ser lectores a fuentes de ingresos y, aunque lo sepan inconscientemente, no es bueno recordárselo, del mismo modo que no hay un cartel en los bancos que ponga "solo queremos tus intereses" junto a la sección de hipotecas.

Tercero, el flujo económico de esta tasa es arbitrario. Aún nadie ha explicado cuál será el método para decidir cual es el medio que recibirá cada tasa individual. Me explico.

Por cada búsqueda, Google News te ofrece varias noticias de varios medios. No todas pueden haber perdido lectores por la misma búsqueda, ya que un internauta no lee la misma información en varios medios a no ser que esté muy interesado.

Además, una noticia puede ser ofrecida de manera errónea. Por ejemplo, si un usuario se equivoca y buscando a Casilla (portero del Espanyol), escribe Casillas (portero del Real Madrid), todas las noticias que encuentre serán irrelevantes para él. Sin embargo todas serán relevantes para la tasa, porque la tasa no distingue.

En definitiva, esta tasa no busca proteger a los medios, sino oligopolizar la información. Al final, los medios más pequeños tendrán que volver a las sombras de sus pequeños guetos informativos, de donde jamás debieron salir. Con ellos se irán muchas opiniones discordantes. La pluralidad será menor, pero es que eso de la pluralidad es cosa de comunistas.