España es el país de la picaresca, y eso nadie lo niega. Como lo es el de la demagogia barata. En esto el presidente de la patronal (CEOE) Joan Rosell  es un verdadero maestro. Siempre se le ha caracterizado por ser un gran creador de frases lapidarias. Sus declaraciones suelen estar envueltas en polémica. Dentro de su ejercicio como defensor de los intereses de la patronal es normal que sus declaraciones tengan un tono claramente neoliberal, así como una visión partidaria a la desregulación laboral; pero muchas veces traspasan este ámbito metiéndose con temas algo alejados del mundo empresarial.

Un millón de amas de casa. Lo primero a preguntar es si sólo son mujeres, si hay hombres pero estos por cuidarse de la casa pierden su género, o simplemente lo dice por el dicho “mujer siempre en casa con la pata quebrada”. Su tono machista es insultante, y teniendo siempre en cuenta que sólo dedicarse a ser ama/amo de casa es una elección tan digna como cualquier otra, mayoritariamente las tareas de la casa son llevadas por personas que han de salir cada mañana a ganarse el sustento; porque a diferencia del señor Rosell, que su sueldo da para mantener a toda su familia y más, la mayoría de ciudadanos españoles tienen un sueldo para sobrevivir, habiendo de trabajar los dos integrantes de la pareja no para realizarse como personas sino para comer ellos y sus hijos. El señor Rosell debe añorar los tiempos del General cuando la mujer sabía cuál era su sitio; aunque olvida que la mayoría de españolas de esa época habían de trabajar si querían que su familia tuviera cada día un plato en la mesa.

La #Crisis ha destruido millones de puestos de trabajo que ya no volverán. Y este #Paro que sólo baja gracias a la emigración de nuestros compatriotas (como en plena dictadura) es un estorbo para su ilusión de recuperación. Hoy se ponen medallas de como España ha salido de la crisis, pero en la calle las cosas no hacen más que empeorar. Para colmo han decidido bajar impuestos a los ricos y supongo que el señor Rosell, presidente de una organización que critica las subvenciones a los sindicatos aunque su organización también las recibe por serlo, debe padece por su fantástico sueldo (más dietas, desplazamientos y complementos) en esta organización. 

Demagogia sí, aunque en realidad es cinismo porque por un lado se despide y por el otro se contrata en condiciones cada vez más draconianas. Estas declaraciones a parte de insinuar que un millón de parados son falsos, son una indicación clara al gobierno de que han de acabar con los subsidios por desempleo. De hecho es la línea editorial del señor Rosell de estos últimos años. Pero no creamos que su idea es reducir el déficit público quitando este gasto, realmente lo que pretenden es dejar ya en estado de total desesperación a las familias españolas, y pasar directamente de condiciones abusivas a sucedáneos de la esclavitud.

Lo menos sorprendente es el marco donde las pronuncia. La FAES, motor de ideas del Partido Popular, pagado por todos los españoles gracias a subvenciones mientras cerramos hospitales y escuelas. Allí donde las ideas Neoliberales corren a sus anchas y al mismo tiempo se rezuma esa España de los señoritos, palios y vasallos; es donde esas ideas son acogidas con entusiasmo. Ante la crisis que no cesa, encontramos siempre el aprovechado que ve una oportunidad, no sólo de negocio, sino de avasallar más al desgraciado hasta volver a la Edad Media. Como decía Atilalo importante no es mi triunfo, sino el fracaso de los demás”.