#Mariano Rajoy le pidió al presidente de los #Estados Unidos, el pasado mes de enero, que hiciera pública una declaración contra la independencia de #Cataluña. Y Barack Obama no solamente se negó a ello, sino que evitó responder una pregunta sobre ese tema en la rueda de prensa conjunta que se celebró durante la visita del presidente español. Duro golpe para Rajoy, más aún al mostrarse partidario de "una Gran Bretaña fuerte, unida y eficaz", en relación a la independencia de Escocia.

El Consejo de Seguridad Nacional de los EEUU se negó por completo ante la insistencia por parte del gobierno español de un posicionamiento sobre el "problema" con Cataluña, dejando clara su posición de neutralidad ante este asunto, manteniéndose a la espera para ver cómo se soluciona.

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Segundo golpe para los deseos de Mariano.

 El embajador de EEUU en España, James Costos, en un almuerzo-coloquio celebrado ayer en Madrid, reiteró que el tema de la soberanía catalana es una cuestión interna de España, pero que tanto la embajada como la comunidad empresarial norteamericana afincada en Cataluña están muy interesados en el proceso y "observan la evolución de los acontecimientos". Y añadió que si Cataluña se independiza, las empresas estadounidenses tendrán que adaptarse, ya que "cualquier líder empresarial debe pensar en el futuro", y "cuando las cosas cambian, los entornos también cambian". Mazazo para el PP.

 Además, se negó a confirmar el discurso del gobierno español sobre el supuesto hundimiento económico y empresarial si Cataluña se independizara, confirmando que las empresas se adaptarían al nuevo panorama político, económico y social.

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Set, juego y partido.

Están empecinados en querer convencer a toda la población mundial de que Cataluña se hundiría en la miseria y sería pasto para la corrupción y el terrorismo internacional. No termino de comprender en qué se basan para asegurar esas afirmaciones tan categóricas, pero insisten una y otra vez en buscar amenazas cada vez menos veladas para intentar acobardar al pueblo catalán y que dé marcha atrás. Y no se dan cuenta de que, con cada una de esas declaraciones que realiza el gobierno central, terminan de convencer a cientos de catalanes que estaban indecisos frente a la duda "¿independencia o federalismo?".

  ¿Cuándo se bajará del burro la cúpula Popular para empezar a hablar con sentido común e intentar encontrar una solución consensuada, que haga el mínimo daño posible a las partes en litigio, sin violencia dialéctica (ni qué decir de cualquier otro tipo) y con aquello que tanto le gustaba a ZP: talante? Son políticos, y como tales deben utilizar la política para llevar a buen puerto cualquier tipo de negociación, ya que el uso de las descalificaciones, las amenazas y demás demostraciones de "yo soy más que tú", más que hacer que la balanza se decante hacia el lado del que las esgrime, el resultado es un enquistamiento de la situación, siendo totalmente contraproducente y haciendo más y más difícil poder solucionar el asunto de una manera civilizada, que es la única vía que debe tenerse en mente.