África necesita defensores, por ser el único continente que no acaba de lograr su independencia alimentaria ni económica. África es el continente que va a la cola respecto de todos los demás. África es la asignatura pendiente del mundo occidental.

La verdad es que África, recibe, en su conjunto, mucho dinero regalado por Europa y los Estados Unidos, pero apenas se nota el desarrollo que debería haber alcanzado con estas donaciones.

La causa de todo ello es la de practicar un modelo de desarrollo de su agricultura equivocado; los países africanos poseen una cantidad enorme de tierras publicas; en este sentido se puede decir que es rica en tierras fértiles y que, ademas, es rica en agua, lo que hace posible aplicarla a la creación de regadíos que cambien la evolución de las diversas economías, orientándolas hacia un progreso sostenible que signifique para el agricultor africano un aumento notable de su renta; esta sigue siendo tan baja que, los miles de sus trabajadores subsaharianos tiene que lanzarse a la emigración a Europa, lo cual es, como sabemos, problemático.

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En el año 2. 008 el porcentaje del territorio africano en regadío, no llegaba al 8% y en la zona subsahariana al 5%, en claro contraste con el mas del 30% en Asia Estas cifras tan bajas explican el retraso de África, `por lo cual yo me dedico hace tiempo a defender la necesidad de mucho mas cultivo de regadío en África, Europa tiene que ser consciente de que por razones históricas y geográficas, le ha correspondido el honroso papel, de ser la madrina de África.

El modelo de desarrollo del regadío necesita un cambio. Es cierto que muchos países africanos, no todos, ciertamente, sintieron la necesidad del regadío en gran escala, pero el modelo adoptado, finalmente, a fracasado; consistía en vender grandes extensiones de terreno cultivable, a personas o entidades privadas, no africanas, que adquirían la obligación de transformar tierra de secano en regadío, pero ello, incluso cuando se producía el éxito de la operación, no mejoraba la situación de los pequeños agricultores, poseedores de dos o tres hectáreas de tierra.

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Puedo asegurarlo así gracias al interesante reportaje publicado en este mes de Julio por la revista National Geographic, titulado, "África,¿futuro granero del mundo".

Yo me atrevo a decir que África en su conjunto, necesita una reforma agraria, en el sentido clásico de esta expresión, que en España, por ejemplo, y en toda Europa, ha pasado ya a la historia. El objetivo de esta reforma agraria, seria el cambiar el modelo del desarrollo del regadío, de modo que este favorezca, sobre todo, a los pequeños y medianos productores. Hasta ahora lo que hemos visto aplicar es, un modelo, que se puede llamar capitalista o de agricultura industrial con muy poca mano de obra y vuelta de espaldas al desarrollo del mundo rural, las élites africanas de tipo intelectual o político tienen que cambiar su punto de vista para alcanzar el desarrollo.

África se caracteriza por la gran cantidad de tierras publicas sin cultivar que existen en ella acompañadas de mucha agua de sus ríos y lagos a la que hay que sumar una cantidad de agua subterránea que supera al conjunto de las aguas superficiales.

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Otra característica fundamental es la de un medio rural muy poblado y hambriento, casi siempre, que posee muy poca extensión de tierra en manos de los pequeños y medianos agricultores. Yo reconozco que a partir de 2. 008 ó 2. 010 se ha hecho, por muchos estados, como, por ejemplo, Etiopía o Mozambique, un gran esfuerzo para aumentar la superficie irrigada pero el modelo que se ha seguido se ha revelado equivocado y a la vista, cosa que puedo afirmar, sin mas que leer el reportaje dedicado a esta cuestión en el numero de este Julio en el prestigioso National Geographic.

El gran cambio que yo pido consiste en que sean los gobiernos de los estados africanos, los que lleven a cabo esta reforma agraria para lo cual debe empezarse porque sean ellos los que dispongan de sus tierras publicas para instalar en ellas pequeños y medianos agricultores, previamente formados. En el modelo actual, los gobiernos venden o arriendan grandes extensiones de terreno a empresas industriales de gran tamaño y encargan a estas de mejorar la producción; como es natural esas empresas intermediarias, se aseguran así, una ganancia exorbitante, y ademas no en pocos casos están fracasando ruidosamente, por ejemplo, Mozambique, 14 millones de hectáreas a una empresa "brasileño japonesa" y según el citado reportaje, solo se han mejorado 1000 hectáreas, el resto se ha perdido por estar adjudicado a empresas mineras o por estar, el terreno, en malas condiciones. La población rural coloca unos cuantos miembros, 20 ó 30 personas, al servicio de esa empresa, no como agriculturas sino como vigilantes tanto de su maquinaria como de sus obras.

En España hemos tenido otro moderno que nos ha proporcionado un gran aumente¡o de la superficie irrigada gracias a la cual nuestra balanza alimentaria proporciona al estado alrededor de 9. 000 millones de euros, en España, el estado ha comprado, o adquirido por expropiación, los terrenos que luego sus ingenieros agrónomos, han sabido transformar en regadío y también repartirías entre nuevos propietarios, mejorando de paso el medio rural.

Este es el nuevo modelo que yo propugno para África, donde ademas tenemos la ventaja de que muchas de esa tierras a repartir son publicas y por lo tanto no las tiene que adquirir el gobierno_; lo único que resta por hacer en ellas es transformarlas en regadío mediante las obras correspondientes y distribuirlas a favor de quienes carecen de tierra o la poseen en una superficie insuficiente para atender las necesidades familiares. Los nuevos regadíos han sido pues, en nuestro país, un elemento esencial para el desarrollo. Hay que decir que según el banco mundial, el mayor obstáculo de f para su desarrollo es la falta de una regulación adecuada de los derechos de propiedad sobre las tierras y sobre las aguas, un aspecto pues que debe ser valorado por la nueva reforma agraria que yo propugno y que yo mismo tratare en otra ocasión.