Llevamos algo más de seis años de #Crisis económica, seis años en los que hemos experimentado una serie de cambios en nuestra vida y en nuestros hábitos. Estos cambios se han ido produciendo día a día y no los solemos notar. Es lo mismo que ocurre cuando crecemos, que es un proceso paulatino y no notamos los cambios que experimentamos. Para percatarnos de ellos, tenemos que comparar dos imágenes congeladas: una del pasado y otra del presente.

Sea como fuere, vivimos de manera diferente, aunque no siempre nos demos cuenta de ello. Por ello, en lo que sigue vamos a enumerar una serie de cambios que hemos experimentado en estos años de crisis.

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1. Todos hablamos más de política y economía. ¿Hay alguien que antes de la crisis hablara de temas de política o de economía? La burbuja inmobiliaria reventó y con ella la burbuja dentro de la cual todos vivíamos. Hoy en día, en el año 2014, todos estamos muy interesados en temas de política y economía. Las tertulias televisivas sobre estos temas se han multiplicado, en las redes sociales son temas habituales, etc.

2. Los fumadores se han vuelto expertos en manualidades… o, al menos, en liar cigarrillos. Desde que comenzó la crisis muchos fumadores se han pasado al tabaco de liar, el que fumaban nuestros abuelos. Este es mucho más barato, de ahí su éxito rotundo.

3. Vamos menos a los bares y a comer fuera. Ir al bar, ir de tapeo o salir a comer fuera es una costumbre que cada vez tiene menos adeptos.

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Algo que, dada la situación económica que vivimos, no resulta extraño. Un grupo de amigos pueden reunirse en casa de uno de ellos y comprar un litro de cerveza a un precio muy inferior de lo que vale un tercio en un bar, ¿quién necesita bares teniendo amigos con casa?

4. Nuestra creatividad se ha disparado. Las altas tasas de desempleo han hecho que muchas personas echen mano de sus habilidades y su creatividad para ganarse la vida. Facebook es testimonio de ello: cupcakes, pulseras de cuero, bisutería en general, etc. llenan los perfiles de Facebook, convirtiendo la red social en una especie de mercadillo virtual.

5. Los ancianos son más valorados y queridos. Muchos somos los que vivimos gracias a la pensión de nuestros padres y abuelos. La tercera edad es ahora más querida y valorada que nunca, lo que, después de todo, no deja de ser triste.

6. Nos cuidamos más. Entre el precio del tabaco, de la gasolina y los recortes en sanidad, cada vez podemos ver a más personas haciendo ejercicio a diario. Unos han cambiado su vehículo motorizado por la bicicleta; otros han dejado de fumar y también hay quien ha decidido hacer ejercicio.

7. Sabemos quién es Noam Chomsky. Antes de la crisis económica, salvo activistas sociales y políticos, por un lado, y científicos sociales y filósofos, por otro lado, casi nadie sabía quién era Noam Chomsky. Hoy en día, tras seis años de crisis económica, es raro encontrar a alguien que no haya oído hablar de él, haya leído algún artículo suyo o visto alguna entrevista.