Lo que en un principio llevaba a las personas del norte de Europa a moverse compartiendo #Coches era el ahorro y, por supuesto, la ecología. De hecho es raro, y está hasta mal visto, viajar en un coche una sola persona, así se evitan atascos, pagos de gasolina inútiles y sitios de aparcamiento.

Con el tiempo y la llegada de internet móvil todo ha evolucionado muy deprisa y han surgido modelos de negocio relativos a esta necesidad que no siempre respetan los valores con los que nació la iniciativa de compartir coches.

Uber es la aplicación de la discordia en España. Las huelgas se suceden en las ciudades más importantes de España pero ¿qué es? ¿Cómo funciona?

Uber pone en contacto a propietarios de coches en buenas condiciones y un seguro amplio con personas a las que les hace falta desplazarse por la ciudad. Los taxistas se han puesto en pie de guerra porque para formar parte de este circuito no hace falta tener licencia o estar homologado, ni nada que se le parezca. El precio es ligeramente inferior a lo que costaría un taxi normal y las ventajas, las mismas.

¿Es esta una nueva forma de viajar dentro de la ciudad? Existen otras modalidades también bastante atractivas.

En Milán, por ejemplo, existen varias como car2go o icsharing, que te permiten ti mismo ser el conductor del automóvil y desplazarte con más facilidad si cabe. Para estas, la desventaja es que hace falta carnet de conducir y que el tiempo es limitado, pero, eso sí, son bastante más económicas que el alquiler de coches.

¿Y para las largas distancias? El carpooling es la solución, que te permite viajar a lo largo y ancho del mundo con un precio y un impacto medioambiental mucho menor al de un avión, a la vez que conoces a gente. De este tipo de transporte internacional existen varias páginas diferentes, todas muy completas y te permiten conocer a tus compañeros de viaje y leer sus críticas, antes de lanzarte a la aventura.  #Trasporte publico