Mariano Rajoy como exministro del gobierno de la “España va bien”, usa la eterna formula de repetir una mentira para convertirla en verdad. Así en el marco de la  XXX reunió del Cercle d' Economía realizada en Sitges el pasado jueves (28/05) repitió su discurso al cual nos tiene habituados. Volvió a insistir que la recuperación está en marcha, que se crean puestos de trabajo y que tiene preparada una batería de medidas de reactivación para que las familias y la microeconomía se vean favorecidas por este crecimiento.

Como suele suceder cada vez que un miembro del gobierno o cualquier personaje importante de Partido Popular se viene a dar una vuelta por Catalunya; se le preguntó por la negociación o más bien la falta de negociación en el llamado conflicto catalán.

Anuncios
Anuncios

Su respuesta, como era de esperar, fue exactamente la misma: Ni puede ni quiere pero está abierto al diálogo.

La política en cualquier tema principal de Rajoy es siempre el esperar a que se arregle por sí solo, e ir dando largas. Esto en cierta medida le funcionó con el “rescate Europeo” dejándolo como un rescate bancario, pero que ya estamos viendo poco a poco que precio real que está pagando el país. De esta manera está obrando en todos los asuntos principales de estado, generando a la par debates espúreos sobre conflictos que no existían hasta entonces. En el tema económico y catalán obra de la misma forma, espera que los acontecimientos arreglen la situación, y atrincherado bajo la mesa gestiona la inacción.

En Sitges el profesor Antón Costas volvió a sacar la realidad de los dos temas: uno la miseria y la parálisis económica en que está entrando el país, y otro el inevitable choque de trenes. Para la metáfora segunda su respuesta fue clara “Solo hay choque de trenes si uno está en la vía equivocada”; en realidad hay choque de trenes si no frenan los dos, y sobre vías correctas o no, normalmente los trenes avanzan con la confianza de estar en la vía correcta. Y por la debacle económica que sufre el país la cual está aumentado la conflictividad en las calles dijo que “era normal” producto de la recuperación económica que en sus primeras fases “cabrea” a quien aún no le ha llegado.

La situación mundial y la española particularmente no es precisamente para tirar cohetes; pero Rajoy continua con su cruzada particular de convencer a la opinión pública de que estamos saliendo de la recesión, mientras el deterioro económico en la calle sigue sin verse signo de quererse parar. Goebbles sostenía que una mentira repetida suficientemente se convertía en realidad para la opinión pública. Pero la mentira continua siendo mentira y normalmente para quien se vuelve realidad es para quien la repite constantemente.  #Mariano Rajoy