Una tragedia sacude con fuerza al #Valencia C.F y a sus aficionados.

Al finalizar el último partido en casa del equipo contra el Málaga, se volvió a abrir de par en par el cajón de las dudas y las críticas, cayendo todas estas sobre Prandelli y sus jugadores.

El encuentro se cerró con un 2-2, un resultado insuficiente para las necesidades del club valencianista. Los goles no tardaron en aparecer, pues en el minuto 3 Fornals ya ponía en cabeza al conjunto malagueño, dejando en el rostro de los que acudieron a Mestalla una expresión de miedo por la que les podía caer encima. Pero el Valencia tiró de orgullo y empató en el minuto 7 al ponerse en práctica una jugada ensayada.

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Por fin el cuestionado Rodrigo Moreno hacia la aparición, que se le llevaba tiempo reclamando, marcando el gol del empate. Pese al mal inicio de partido, el conjunto ché mostró de qué pasta está hecho y a base de buen juego se fue al descanso habiendo remontado el partido con un gol de Medrán en el minuto 34.

Ahora viene cuando se cuestiona a Cesare Prandelli por no haber sabido reaccionar correctamente en la segunda mitad, orientando el juego del equipo de una manera excesivamente defensiva. Prácticamente en toda la segunda parte pudimos observar a los once jugadores del Valencia encerrados en su propio campo intentando aguantar las continuas embestidas ofensivas del Málaga, perdiendo los pocos balones que recuperaban con contras que no iban a ninguna parte. Y como el que la sigue la consigue, Fornals se sumó a la moda Ramos y marcó su doblete en el último suspiro del añadido, dejando en el minuto 93 un marcador definitivo de 2-2 y a un Valencia más hundido en la clasificación.

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Hoy, el técnico valencianista ha estallado en rueda de prensa después de que sus jugadores acudieran casi un cuarto de hora tarde a la sesión de entrenamiento. Prandelli pidió a los periodistas que antes de formular cualquier pregunta le dejaran hacer un pequeño discurso, donde la actitud de sus jugadores quedaba más que entredicha:

‘’Estoy muy enfadado y desilusionado en este momento. Llevo dos meses trabajando muy duro, con orgullo, ganas y voluntad para que el equipo crezca. Quiero ver las ganas de los jugadores para sufrir por esta camiseta. Los que no estén contentos que se vayan. No es un problema de táctica, es de personalidad".

Después de este discurso de unos dos minutos, se levantó y se fue.

Ya son varias las temporadas en las que el Valencia no es lo que era, mostrando un nivel y un juego muy irregular, cambiando de entrenador cada dos por tres o culpando de todos los males a la nueva directiva. Cuando quizás el problema esté, como dice Prandelli, en la actitud de los jugadores, que cada vez más demuestran más no saber la importancia que tiene llevar ese escudo en sus camisetas.