Llegaba el día de una final esperada para el madridismo y no precisamente por ser el título futbolístico más reconocido ni mucho menos, permítanme decirlo. Detrás de este partido había un motivo más profundo y ambicioso: conseguir la "Triple Corona". Después de ganar la Champions League y la Supercopa de Europa los blancos salían a por todas para poner el broche final al 2016. Lo que no sabían es que el #Kashima, equipo anfitrión, no sería un rival de fiar. Y así fue.

Los merengues comenzaron adelantándose en el minuto 8 con el gol de un atinado Benzema tras una jugada fallida de Modric. Esto no amedrentó a los japoneses que lejos de desmotivarse presionaban y ahogaban continuamente al rival, especialmente a #Cristiano Ronaldo quien no conseguía brillar del todo a pesar de sus filigranas.

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Fue cuando la estrella del Kashima no tardó en entrar en acción. #Shibasaki apareció en el minuto 43 para empatar el partido dejando a la grada madridista "al borde de un ataque de nervios". Se pitaba la final de la primera parte y todo era posible.

El segundo tiempo se asemejaba de infarto. El gol tempranero llegaba en este caso para los nipones. Shibasaki de nuevo lograba lucirse en el estadio del Yokohama marcando el segundo gol ante el que Navas nada pudo hacer. El Madrid necesitaba una reacción, un aliento, una salida para lograr al menos compensar el marcador. La suerte llegó en forma de penalti a Lucas Vázquez que trasnformó Cristiano fácilmente. Pero nada estaba hecho, de nuevo empate y sobre todo mucho cansancio que se evidenciaba en la cara de los jugadores. Era entonces momento de mover el banquillo.

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Pero ni esto ni los fuertes intentos para los dos equipos alteraron el resultado alentando así un tercer tiempo inminente.

Cristiano volvió a ser definitivo

Llegó la prórroga y con ella el triunfo blanco. Pocos minutos le bastaron al portugués para recalcar por qué es el Balón de Oro 2016. El Real Madrid ganó la Copa Mundial de Clubes 2016 una vez más, en la prórroga. Gracias a una actuación estelar de Benzema en el minuto 97 conseguía desequilibrar el marcador en favor al Madrid. El Kashima lo seguía intentando pero la victoria ya estaba certificada: Cristiano volvía a marcar. Hat- trick y final del partido.

En definitiva, lo que se anticipaba como una final con clara superioridad para el Real Madrid terminó siendo un triunfo muy sufrido con un Kashima valiente digno de admiración. El Real Madrid gan la Copa del Mundial de Clubes 2016 una vez más, en la prórroga. Eso sí, para Zidane el objetivo ya estaba cumplido. No se puede pedir más.