El Real Madrid se enfrentará al Nápoles de Hamsik, Callejón y Mertens, dirigido por Maurizio Sarri, en los octavos de final de la Champios League.

Será la segunda ocasión en la que Real Madrid y Nápoles se enfrenten en una eliminatoria de la Copa de Europa. La anterior tuvo lugar en la temporada 87/88, con Maradona como jugador franquicia del conjunto italiano.

Desde aquel encuentro han pasado varias décadas, pero si hay algo que no ha cambiado desde entonces es el amor que sienten los napolitanos por Diego Maradona.

Desde que llegara al club del sur de Italia, en 1984, toda la ciudad empezó a quererlo como un hijo, pero como héroe también.

Anuncios
Anuncios

Él fue el que puso al Nápoles en el mapa cuando nadie daba un duro por él y lo llevó a la cumbre del #Fútbol. Su importancia, futbolística y también social, pues la repercusión que tuvo fuera del terreno de juego fue enorme: nunca un equipo del sur había ganado un Scudetto y el Napoli fue el primero que les ganó a los equipos ricos del norte como la Juventus de Michael Laudrup, el Milán de Paolo Rossi, Franco Baresi, el Inter de Milán de Platini y Rummenigge, el Udinese de Zico, la Fiorentina de Sócrates y Passarella o la Roma de Falcáo y Toninho Cerezo.

Sin lugar a dudas los años desde 1984 hasta 1991 serán irrepetibles, en cualquier lugar de la ciudad había algo sobre Diego. Tal y como cuenta Maradona en su autobiografía «Yo soy el Diego», la liga que ganaron en el año 86, “fue un scudetto de toda la ciudad. Y la gente fue aprendiendo que no había que tener miedo, que no ganaba el que tenía más plata sino que el más luchaba, el que más buscaba... Para esa gente, yo era el capitán del barco, yo era la bandera”.

Maradona se convirtió en el ídolo de la gente, un sentimiento para el pueblo.

Anuncios

Mucha gente que vivía en condiciones de pobreza encontró una vía de esperanza en el astro argentino, porque él al igual que ellos procedía de una familia humilde y pobre. Algunos vieron en él el liberador, algunos más vivían por él. Posiblemente ustedes no conozcan a los napolitanos, pero son famosos por su espontaneidad, por su carácter afable y por su peculiar forma de ver la vida. Entonces quizás podrán comprender como la gente se volvió loca con el astro argentino.

Si hoy nos damos una vuelta por Nápoles podremos observar como Maradona sigue estando presente en muchas partes de la ciudad, en las paredes de las calles, en pequeñas estatuas con la imagen del ídolo azzurri, en los dulces elaborados artesanalmente con la imagen de Maradona, y hasta un altar en su honor dentro de un bar céntrico. Hoy todavía se vende su camiseta con el número 10, y muchos de los que viajan a Nápoles todavía la compran, siendo uno de los recuerdos napolitanos más habituales. Nápoles jamás olvidará a su dios Maradona. #Historia #Champions League