Desde su marcha a Red Bull en 2014 hacia #Ferrari, Sebastian #Vettel ha estado sometido a una presión desorbitada que está olvidando al campeón que un día levantó cuatro títulos de forma consecutiva. Se pensaba que la salida de Alonso de la escudería italiana y la llegada del piloto alemán sería el factor clave para devolver a los tifosis las mieles del éxito pero no ha sido así.

Los resultados en Ferrari siguen sin llegar y lo peor de todo es que no tiene pinta de que lo hagan en un futuro cercano, al menos. Una vez más se ha demostrado que el problema no eran las manos del piloto sino la mecánica del coche pues el bicampeón se marchó siendo el segundo coche más rápido durante su estancia en el equipo italiano.

Anuncios
Anuncios

Con la llegada de Vettel, esto no ha cambiado e incluso se puede decir que ha ido a peor.

En resumen, las nuevas incorporaciones al equipo italiano así como la llegada del piloto alemán no han sido suficientes para suplir las carencias que presenta el monoplaza. Esto se ha traducido en un Vettel rabioso y demasiado quejica por radio para un cuatro veces campeón del mundo. Con el paso de las carreras, Vettel ha despertado un desprecio en sus rivales, especialmente en los doblados, donde vuelca todas sus frustaciones. La última hace apenas cuatro días, en una disputa por el tercer puesto con Max quien se saltó una chicane y no le devolvió la posición. Esto despertó la ira en Vettel quien por radio insultó al rival y, en vistas de que no conseguía lo que pretendía, hizo lo propio contra el director de carrera.

Anuncios

Este mensaje puso patas arriba el paddock tachando al piloto alemán de infantil y desesperado. Sus compañeros y rivales no aprueban su conducta y otros integrantes del paddock cuestionan su habilidad al volante y sus récords. Ha quedado demostrado que sin un coche un segundo superior al resto de la parrilla, saliendo desde la primera posición y haciendo una carrera tranquila Vettel es frágil. Quizá, el ansia de Vettel por ganar vestido de rojo está nublando sus propias posibilidades pues de eso se está aprovechando su compañero de box quien está a un mejor nivel tanto en clasificación como en carrera.

Desde la FIA, ya han avisado al piloto alemán de que no tolerarán más reproches ni insultos hacia el resto de pilotos o miembros de la organización pues la próxima podría acarrear la suspensión de una o varias carreras. Así lo muestra el reglamento, tajante en ese aspecto. #Fórmula 1