El combinado nacional empataba a dos en Wembley en el amistoso que le enfrentaba a la todopoderosa #Inglaterra. La imagen de los jugadores de Lopetegui no ha sido la esperada. Cuando la crónica ya parecía estar escrita desde hace tiempo para los principales diarios deportivos, llegaban Aspas e #Isco para darle emoción final al encuentro.

¿Qué hicieron tanto el gallego como el malagueño para dar un nuevo aire de juego a la selección? Aspas, con su movilidad, cambió por completo el rumbo de #España. Mientras que Isco, que tan solo estuvo jugando 25 minutos, se coronaba marcando el golazo del empate. El seleccionador tiene que estar muy agradecido, ya que ha evitado así su primer fracaso como entrenador nacional.

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Reacción tardía en goles de España

Los encargados de abrir el marcador para los ingleses fueron Lallana de penalti y Vardy. Los errores del combinado nacional estaban en la parte de dar salida al balón a base de combinaciones peligrosas. No nos salían las cosas como debían. No había tiki taka, sino juego desordenado. Por otro lado, la intensidad tampoco era la adecuada. Todos sabíamos que se trataba de un partido amistoso. Aún así, no hay que dar esa imagen.

¿Cuáles fueron las otras sorpresas del encuentro? Además de la titularidad de Reina, la pareja de centrales formada por Nacho e Íñigo Martínez, que no tuvieron precisamente una de sus mejores noches con la selección. Tampoco dejaron hacer su trabajo a Busquets que permaneció tapado durante todo el encuentro.

Se notaron las bajas de De Gea, Sergio Ramos, Piqué, Alba y Diego Costa. ¿Tanto pesan estos nombres en el vestuario? ¿Tanto hacen en el terreno de juego? ¿Qué les pasaba a los pupilos de Lopetegui? Necesitaban un empujón futbolístico.

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Menos mal que llegaría Aspas con un golazo a la escuadra y después Isco, para poner algo de calma en el ambiente. Sin duda, el gol del madridista es digno de analizar tras un control perfecto con el pecho y la batida al guardameta Heaton debajo de las piernas.

Del partido en Wembley nos quedamos solamente con el empate, que es lo único positivo. El juego de España necesita muchas mejoras. Los abrazos al final del encuentro son alentadores, pero llegar a ese empate fue casi un milagro de Isco.