Se llevan disputadas once jornadas en la #Bundesliga y sorprende comprobar que en lo más alto de ella no se encuentra el Bayern de Múnich, ni otros habituales como el Borussia Dortmund o el Bayer Leverkusen. Sin embargo, los aficionados alemanes no están muy contentos con el equipo que lidera su campeonato.

El RasenBallsport Leipzig es un nombre que posiblemente les suene a muy pocos aficionados al #Fútbol, y no es para menos, ya que fue creado hace tan solo siete años por el dueño de Red Bull, Dietrich Mateschitz.

Es un recién ascendido a la máxima categoría, en la que debuta. Es el único equipo invicto hasta ahora, con 27 puntos, con una ventaja de tres puntos frente a Bayern y seis a Borussia.

Anuncios
Anuncios

Lleva ocho victorias (la última el pasado 18 de noviembre a domicilio al Leverkusen), tres empates y sigue invicto en el campeonato. Líder en solitario. Muchos podrían estar pensando que se trata de la victoria de David contra Goliat, de la victoria de la “cenicienta”. Sin embargo es uno de los equipos más odiados por las aficiones contrarias. ¿Las razones?

Se trata de un equipo hecho a base de talonario desde su fundación en 2009. El dueño de la famosa bebida energética, a quien como ya sabemos le ha dado por formar clubes de fútbol por todo el continente (y a invertir en el deporte en general, sobre todo en deportes de riesgo), ha hecho una gran inversión en su incursión por primera vez en una de las grandes ligas europeas. En Estados Unidos posee el Red Bull New York, en Austria el Red Bull Salzburgo (su mejor proyecto), en Brasil el Red Bull Brasil, e incluso en África es propietario del Red Bull Ghana.

Anuncios

Dietrich compró los derechos federativos de un club modesto, el SSV Marktrastadt, el cual militaba en la quinta división alemana en 2009, y que, prácticamente año tras año, ha ido escalando de categoría (cuatro categorías en apenas siete años, hasta llegar a la Bundesliga). Está claro que el dinero mueve montañas. Alemania es un país en el que está prohibido el uso de marcas comerciales en clubes (aunque tenemos el caso del Leverkusen quien por tradición se la relaciona al ámbito farmaceútico), bautizando al club con las iniciales de la bebida (rasen significa césped en alemán), de tal modo que pese a que no estén de forma literal, todo el mundo conoce al equipo de forma común como el Red Bull Leipzig.

Algunos comparan la azaña con la de la pasada temporada del Leicester inglés en la Premier, pero al contrario que ocurre con las simpatías de casi todo el mundo hacia el conjunto de Ranieri, el #RB Leipzig es odiado por todas las aficiones contrarias.

Lo consideran un club sin historia, sin valores, un equipo artificial y con jugadores que no sienten los colores, que lo único que obtienen son grandes salarios.

Anuncios

Un equipo surgido por otro capricho de un multimillonario. Los que seguro no opinan lo mismo son los más de 40.000 aficionados que van cada fin de semana al remodelado Red Bull Arena (anteriormente conocido como Zentralstadion).

No obstante, lo que nadie puede debatir es que están jugando un buen fútbol y del mérito que tienen de liderar el campeonato. Es un equipo joven y prometedor, cuya historia está por escribir y veremos si dentro de poco se estará enfrentando a los mejores equipos europeos.