El #Inter de Milán tenía solo un resultado posible para poder esperar de clasificarse en el próximo turno de #Europa League pero volvió a palmar contra un modesto Hapoel Beer Sheva después de tener una ventaja de dos goles.

Terminó 3-2 en Israel después un dominio absoluto del los 'Neroazzurri' en los primeros 45'. Marcó Icardi y cerró Brozovic antes de la media hora y continuó buscando más goles con sed de venganza por la humillación e San Siro. El partido parecía en mano de los jugadores de Pioli.

Sin embargo, con el descanso esta sed se apaciguó aunque el partido no había terminado todavía. Y si tras el descanso los israelíes salieron al césped compactos, el Inter volvió blanda y contando ya con la victoria.

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En en #Fútbol la pelota es redonda y puede entrar tanto en una portería como en la otra. El primer aviso lo dio Maranhao con un cabezazo a unos metros de la portería. Ni Murillo ni Handanovic se lo creían, pero si era realidad. El segundo llegó por penalti. Una ingenuidad del portero Handanovic propició la segunda amarilla (la primera la tomó por perder tiempo cuando todavía el Inter estaba ganando). Ya era empate y el equipo tuvo que arreglarse con sólo 10 hombres.

Pareció despertarse aunque con un hombre menos, buscó el gol de la victoria, lo único que podría dejar la puerta de la Europa League abierta. Sin embargo llegó el de la sentencia con Sahar en pleno tiempo adicional como a burlarse de los adversarios.

Sin apelación el Inter se queda oficialmente fuera de la competición europea por mano de los humildes israelíes del Happel Beer Sheva.

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Quizá lo que falta al equipo es humildad más que orgullo. En el derbi contra el Milan lo demostraron. No se rendiron hasta el último minuto y consiguieron el empate. En Europa suele ser al reves. Los 'Neroazzurri' saltan al césped con determinación, marcan y luego pecan de altivez. Ahora ya no hay más Europa, aunque se queda la humillación de haber sido eliminados por un modesto equipo y estando en un grupo mucho más que accesible.

El trabajo del nuevo técnico Pioli tiene mucho camino. Si el derbi fue un paso adelante esta derrota vale como tres pasos hacia atrás.