El comienzo de temporada del #Real Madrid está siendo dubitativo. Lesiones, mal juego, egos y un entrenador que nadie sabe lo que hace. Si analizas las corrientes periodísticas españolas puedes ver cómo se alaba algo que no existe. Realmente no tengo ojos para saber qué se hace en cada entrenamiento, pero sé que hay algo que no se hace, trabajar con justicia.

Cuando los partidos se resuelven, en más de 3 ocasiones, en el último minuto algo está fallando en tu equipo. Jugadores estelares, sueldos desorbitados, y al que trabaja sabe lo que le espera… el banquillo. La injusticia se está apoderando de un vestuario no gestionado por el máximo responsable.

Anuncios
Anuncios

Quiero pensar que a #Zidane hay alguien que no le está dejando ser justo con los suyos. Veo normal que cada entrenador tenga columnas vertebrales intocables. Simeone la tiene, Luis Enrique la tiene y hasta Mourinho, que está perdiendo domingo tras domingo, la tiene. Eso es algo básico en cada entrenador, y Zidane debe tenerla. Ahora, las cosas fallan cuando, aparte, tienes una serie de jugadores, que hagan lo que hagan, y jueguen donde jueguen van a seguir siendo partícipes de ese once inicial tan codiciado en el mundo entero.

Ser jugador del Real Madrid, es un lujo que sólo unos pocos tienen. Ahora sí, qué frustrante tiene que ser llegar a una plantilla de tal nivel y ver que trabajas a diario fuertemente. El máximo premio, jugar los minutos de la basura, o en algún partido atascado salir fresco y resolver.

Anuncios

La justicia en el fútbol es muy relativa, porque puedes tener jugadores que no tocan el balón en todo el partido, pero meten 3 goles y el ego se sube por las nubes. Soy el mejor y merezco todos los títulos individuales. El colectivo me da igual. No quiero ganar, quiero hacer goles.

Y luego están los que trabajan duro, meten el pie, participan en el juego, ayudan defensivamente y se van a casa con la conciencia jodida porque saben que podían haber corrido más y más por su escudo. Esos jugadores existen en la plantilla. Unos forman parte de la columna vertebral, y otros forman parte del banco ese que está en la banda. El fútbol es así en algunos lugares. Pero al final las cosas caen por su propio peso, y eso es lo que está pasando por Concha Espina. Están sacando partidos, pero la gente ya se está dando cuenta de algo. Su equipo no carbura. Van líderes de momento, pero aún les queda el bache duro de la primera fase de la temporada. Veremos.