Era la ocasión de revancha, de demostrar quién es el número 1 del mundo y callar bocas. Muchos esperaban que fuese Nole #Djokovic a sobresalir, pero al final lo hizo un extraordinario #Andy Murray que mató psicologicamente a un Djokovic irreconocible. En 1 hora y 44 minutos Andy derrotó a su mayor rival y revalidó su posición en el ranking ATP. Ahora sí, es el número 1 del mundo. Los puntos ATP le acreditaban el liderazgo, pero todavía faltaba ganar al rey del #Tenis mundial y quedarse con trono, corona y cetro.

La final fue muy rara para todos los que asistieron al encuentro (Kevin Spacey y Gerard Piqué entre otros). El peso de los títulos en juego ensayó un partido muy atento y fino, a la búsqueda del error adversario.

Anuncios
Anuncios

Djokovic falló mucho, Murray menos y dominó el partido. Contra cualquier pronóstico el resultado fue a favor del escocés con un final de 6-3, 6-4. Nadie lo podía imaginar después de ganar una semifinal contra Raonic en tres horas. Entre cansancio y adversario, se daba por hecha la corona para el serbio. Sin embargo Murray siempre estuvo concentrado, aprovechó los fallos de Nole y demostró su fuerza física y, sobre todo mental, ganando al último campeón que le quedaba por destrozar. Puede por fin disfrutar de su primato, hasta enero por lo menos.

Antes del partido muchos periodistas le preguntaban a Murray: "¿Qué se siente al ser número 1 sin haber batido a Nole?", (perdió la final del Abierto de Australia contra el serbio y el balance entre los dos era de 24-10 para Djokovic) como para desacreditar los méritos propios.

Anuncios

Sin embargo, los trofeos y números de este 2016 favorecen a Andy. Cuenta con 78 partidos ganados y sólo nueve, como nueve son los títulos en este 2016 y todos ganados en seis meses y medio. Roma, Queen’s, Wimbledon, Río de Janeiro, Pechino, Shanghai, Vienna, Parigi-Bercy y este último Masters Finals de Londres que nunca había ganado y que tenía el nombre Novak Djokovic escrito (cuatro victorias seguidas del serbio).

El nuevo 2 del mundo se quitó el sombrero y abdicó. "Andy es el mejor del mundo, el número uno. Es un reconocimiento que merece. Hizo un mejor tenis en los momentos decisivos y yo no pude seguirle. Jugué bien al final del partido, pero ya era demasiado tarde. Tengo que felicitarle, a él y a todo su equipo", declaró Novak Djokovic en la premiación.