Hacia mucho que no iba al Estadio Alfredo Di Stefano. Un año, creo yo. Hermoso de capitán, Enzo suplente. Todo, o al menos el partido, comenzaba de la mejor manera posible. El partido empezaba y el Castilla ya dominaba. Los blancos perdonaban, no tenían mucha suerte ni ocasiones y nos íbamos a dar cuenta rápido de que era un esquema que iba a simbolizar el partido.

La primera ocasión del Castilla llegó en el minuto 25, justo después de un fuera de juego más que dudoso. Robo de Valverde y casi gol pero no batió al portero del Leioa debido a un fallo suyo. El Castilla dominaba, el Castilla jugaba pero los vascos eran muy ofensivos y cada minuto más agresivos y a los madridistas les costó pasar.

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Cayó Philipp Lienhart al suelo lesionado tras un golpe. Cinco minutos después fue el turno de Febas que cayó tras una entrada de Córdoba que recibió una tarjeta amarilla. Llegaron unos minutos con mucha tensión en el Estadio Alfredo Di Stefano. Amarillas a Valverde, Córdoba, Simón, Abad y Lienhart.

Por fin, el arbitro pitó el final de la primera parte. Un primer tiempo agresivo, con mucha tensión y pocas ocasiones. Los jugadores y el arbitro volvió al vestuario con los pitos de todo el Alfredo Di Stefano.

"Una primera parte en la que los de Solari dominaron, tuvieron una buena actitud ya que lo intentaron todo, jugando e intentando pasar el bloque vasco. Los de Gordobil eran muy ofensivos y agresivos sobretodo en los últimos minutos del primer tiempo. Unos últimos minutos en los que los de Solari hubieran podido matar el partido".

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Empezó la segunda parte y llegó el primer cambio del Castilla: Valverde para Seoane. La tuvo Sergio Díaz. Botó el córner Odegaard y Díaz remató en el segundo palo pero no marcó. Luego, una buena ocasión de Aleix Febas pero perdonaron demasiado los blancos. Salió Febas para Enzo, primer minuto y primera ocasión del francés sin ver puerta. Los blancos siguieron sin goles pero lo intentaron todo. En el minuto 28 de la segunda parte, el francés lanzó y todo el estadio gritaba. Siguieron las entradas agresivas de los vascos como por ejemplo en el 32', sobre Odegaard. Febas estaba frustrado cuando cayó al suelo, el Castilla lo hacía todo pero los de Leioa no jugaban a nada sino a dar patadas.

Llegaron los diez últimos minutos del partido y los de Solari subieron el ritmo, empujando mucho más para comerse a los vascos. Los de Gordobil tenían su propia técnica que consistía en golpear y defender. Minuto 38 de la segunda parte y todavía no llegaba el gol. La frustración se podía leer en las caras.

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Los blancos empujando como locos pero sin poder marcar, los vascos defendiendo como locos.

"Perdonar" fue la palabra del partido. Seguían las ocasiones y los cambios. Mario fue el último en entrar para Cedres. La frustración se leía incluso en las caras y en las palabras de los aficionados, muchos se fueron antes del final del partido ya que los blancos merecerían más, pero muchísimo más. No merecieron 3 sino 6 o 9 puntos. El empujón de los 1130 aficionados madridistas no pudo con la mala suerte que ha tenido el Castilla este domingo 18 de septiembre de 2016. El público dejaba su asiento antes del pito final como frustrado y resignado.

Pero la suerte volvió en el último minuto del tiempo añadido del partido y hubo un penalti para los madridistas. La alegría volvía a las caras de los aficionados. El miedo y la tensión también. Lanzó Enzo marcando el gol de la liberación, el gol del partido, el gol que dio los tres puntos al Castilla. Tres puntos conseguidos con sangre, orgullo y sudor. El Real Madrid nunca se rinde, el Castilla tampoco. #Real Madrid #Fútbol