El #Celtic de Glasgow ha sido el encargado de romper la senda de diez victorias consecutivas de Pep Guardiola como técnico del #manchester city. El partido finalizada con un empate a tres. Sus declaraciones al final del encuentro servían para hacernos una idea de lo que significado este resultado para él. Así era la advertencia que mandaba a sus jugadores: “esto es una buena lección. Europa es especial, los equipos son fuertes y no importa de dónde sean”, dijo. ¿Qué les pasó a los 'citizens'?

Los aficionados que acudieron a Celtic Park no sabían que iban a disfrutar de una típica noche de fútbol inglés. 'The Sky Blues' tuvieron que emplearse a fondo para marcar en tres ocasiones y poner el empate definitivo en el marcador gracias a los goles de Fernadinho, Sterling y Nolito.

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#Guardiola no ha podido igualar el récord de once victorias consecutivas por parte de Bill Nicholson para el Tottenham al inicio de la temporada 1960–1961.

Intensidad y juego resolutivo en Celtic Park

Guardiola no esperaba que ese fuera el guión establecido para la noche de Champions League en Glasgow. El Manchester no ha estado muy sólido en la parte defensiva y ha acusado este factor a los tres goles encajados por Tierney y dos de Dembelé. Los escoceses contaban con el factor campo a su favor, pero, el resultado final no fue más amplio gracias a la gran actuación del guardameta Claudio Bravo. Tras este encuentro, el City es segundo en el grupo C con cuatro puntos y está situado justo detrás del Fútbol Club Barcelona. Les separan de los culés una diferencia de dos puntos. Por su parte, el Celtic ocupa la tercera posición con un punto.

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Pese a los goles del Celtic de Glasgow, hay que destacar la gran actuación del guardameta del Manchester City, Claudio Bravo. El chileno ha demostrado una vez más su calidad en la portería defendiendo la camiseta de los Blues.

En líneas generales, Guardiola tiene que hacer un balance positivo tras el choque de Champions. Sus jugadores han respondido a la perfección empatando a su rival. Pero, en Europa, los empates se pueden llegar a pagar muy caros. Compiten los mejores y todos quieren lo mismo, ganar la orejona.