Nueva jornada de Liga y nueva decepción para el conjunto dirigido por Zinedine Zidane. Esta vez fuera de casa y ante Las Palmas, en un encuentro que los blancos dominaron, pero que no cerraron a tiempo.

Y los síntomas empiezan a ser preocupantes. El equipo blanco no cierra los partidos, sufre para materializar sus ocasiones, su estrella parece perdida en el campo y le hacen goles con cierta facilidad. Si bien es cierto que el conjunto canario no llegó con demasiada claridad, siempre que lo logró, llevó peligro. Y goles.

No es nada nuevo, ya lo hemos visto este año. Ante el Sporting de Portugal solo la épica salvó a los merengues.

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Cristiano de falta y un buen cabezazo de Morata sobre la bocina salvaron los muebles en el Bernabéu. Ante el Espanyol, no fue hasta el minuto 70 que el partido quedó zanjado.

El Real Madrid se está acostumbrando a jugar con fuego, y eso no suelen ser buenas noticias. El pasado miércoles Sergio Ramos hizo de héroe y de villano. Pero la épica no apareció, no se puede apelar siempre al gol salvador en los últimos minutos.

De nuevo ante Las Palmas el equipo de la capital dejó los deberes sin hacer. Cuando todo parecía decidido tras el gol de Benzema (que solo llevaba 2 minutos en el campo), una jugaba perfectamente trenzada por el equipo amarillo acabó en gol de Araujo en el minuto 87. De nuevo a buscar la épica. De nuevo no apareció.

La otra noticia pasó del campo al banquillo. Cristiano Ronaldo fue sustituido por Zidane después de lograr el 1-2.

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La cara del genio portugués era todo un poema. Pero lo cierto es que tras ver su aportación en el partido, se lo merecía. Chapó para Zidane que se excusó en el partido de Champions y en el descanso que el '7' necesitaba, pero que lo sentó.

El Madrid empieza a transmitir sensaciones negativas. Y el martes llega el primer miura de la temporada. el Borussia de Dortmund, segundo clasificado en la Bundesliga, y una máquina total de hacer goles. Será una buena vara para medir al líder de La Liga.

El juego del Madrid no es brillante, y hasta ahora la pegada le había salvado. Pero parece que los resultados empiezan a adecuarse al juego blanco. En ocasiones se le olvida jugar, y en ocasiones se le olvida ganar. Ya van dos partidos consecutivos y el miércoles podría ser el tercero. #LaLiga #Real Madrid #Fútbol