Nuevo empate del Real Madrid, en esta ocasión ante el Borussia de Dortmund y en #Champions League . El conjunto de Zinedine Zidane se adelantó por dos veces en el marcador, pero nunca dio la sensación de tener el partido controlado.

Un partido que podríamos calificar como partidazo. Un toma y daca en el que los alemanes transmitieron mucho peligro a través de la posesión y donde el conjunto merengue se encontraba cómodo buscando las contras. Y así llego el primer gol. Un excelente pase de Luka Modric con el exterior en zona defensiva para Benzema desató la tormenta que Cristiano Ronaldo remató tras un sensacional pase de Bale de tacón.

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Poco antes de finalizar la primera parte, un error de bulto de Keylor Navas (propenso a despejar todos los balones y a no atajar ninguno), propiciaba el gol del empate por parte de Aubameyang.

En la segunda mitad el partido bajó en ritmo pero no en intensidad. Y Varane desniveló la balanza en el minuto 68 a la salida de un córner rematado por Benzema y repelido por el larguero, el balón quedó a placer para que el defensa francés lo empujara.

Cuando todo parecía prácticamente decidido para el conjunto merengue, de nuevo aparecieron los viejos fantasmas. Unos fantasmas con un color definido. El amarillo. Primero fue el Villarreal el que rascó un empate en el Santiago Bernabéu el pasado miércoles, posteriormente la UD Las Palmas prolongaba esa "fiebre amarilla" un poco más en el Estadio de Gran Canaria consiguiendo el empate en la recta final del encuentro.

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Y en Champions, más de lo mismo. El terror amarillo sigue siendo palpable, y el Madrid suma un nuevo empate ante los alemanes. Un balón suelto en el área fue magistralmente ejecutado por Schurrle, con un zurdazo que colocó el balón en la escuadra.

Un empate que sabía a gloria antes de arrancarlo y que a los madridistas les deja con sabor agridulce cuando ha finalizado. El equipo de Zidane ha perdido una ocasión de llevarse la primera victoria del feudo alemán. Pero bien es cierto que también pudo ser goleado porque el Dortmund dominó buena parte del encuentro y contó con numerosas ocasiones.

La clasificación del Madrid no peligra en absoluto, pero las sensaciones empiezan a ser preocupantes. El domingo vuelve la competición doméstica. El Eibar podría pagar los platos rotos. Aunque quizá estén pensando en vestirse de amarillo para prolongar la pesadilla blanca.

Tercer empate consecutivo y tercera decepción. El Madrid de Zidane 2016/2017 sigue buscándose. #Real Madrid #Fútbol