Era la cuarta vez desde Atenas, aquel partidazo que nos imposibilitó la lucha por las medallas hace 12 años. Luego vino Pekín, esa fantástica oportunidad para poder haber abierto la lata, Londres, mucho menos claro y esta noche. La derrota de España tiene un sabor amargo, el equipo dio la cara como siempre pero se quedó en la orilla. Pau Gasol lo decía en una entrevista a posterior, se ha tenido una oportunidad de haber podido morder a este equipo “terrenal” USA. “Tienes la sensación que se te escapa una gran oportunidad”, esa es el sabor que te deja el encuentro. El partido no ha sido bueno, muy trabado, con fuertes defensas (era previsible), y un arbitraje bastante erróneo, sobre todo en la primera mitad del partido, donde se han acumulado faltas técnicas sin mucho sentido, rompiendo constantemente el ritmo.

Anuncios
Anuncios

En el primer cuarto España no apareció demasiado, jugó precipitada, sin cerrar bien el rebote –una losa que continuó durante todo el partido- y sin acierto en el tiro, mientras que los norteamericanos con todo su arsenal, Kevin Durand, Carmelo Anthony, Klay Thompson, tampoco estuvieron brillantes, aunque acabaron arriba en el marcador (17-26). Una diferencia que en los restantes cuartos no volvió a repetirse. El segundo parcial España comenzó a cerrar mejor la defensa y acertar en los tiros exteriores, ganando el cuarto por (22 a 19), culminando la primera parte seis puntos abajo, (39-45). Había mucho partido por delante.

España nunca perdió la cara al encuentro, tuvo su oportunidad, pero el poder físico de USA y nuestras constantes perdidas, sin cerrar bien nuestra zona (53 rebotes, 21 ofensivos de USA, por 41 de España), nos abocaron a terminar el tercer cuarto de nuevo dentro del partido pero sin poder sobrepasar al equipo americano (57-66) faltando siempre, algo más para tomar la iniciativa.

Anuncios

Los inconvenientes se habían acumulado en la primera parte. Mirotic sumó rápidamente 4 faltas en el primer tiempo, hasta el cuarto cuarto no volvió a la cancha y Ricky Rubio también acumuló faltas, siendo un inconveniente al no poder defender con más intensidad a Irving y Lowry. Pau Gasol volvió a ser el referente (23 puntos y 22 de valoración) el máximo anotador del partido, los destellos de Rudy, la intensidad de LLul o la buena segunda parte de Sergio Rodríguez.

La defensa española sobre Durand y Anthony fue óptima, dejando a sus dos principales figuras con muy baja anotación, pero fue el acierto anotador de Thompson en la línea de tres y la buena dirección de Irving, la que dio verdaderos golpes de timón al encuentro. Junto a ellos la enorme labor de De Andre Jordan que fue un martillo pilón en las dos zonas. Pese a ello España tuvo a tiro siempre a la selección norteamericana que nunca se escapó en el marcador. España siempre devolvió los golpes, con peor acierto que en la anteriores finales de Pekín y Londres, pero jamás perdiendo la cara al partido.

Anuncios

Estados Unidos tuvo que sacar lo mejor de sí para poder doblegar a los nuestros (76-82), en otra memorable batalla que pasará a la Historia de una generación de jugadores inolvidables (estos son los últimos juegos de los juniors de oro), que durante 17 años han colocado al baloncesto español en la cima del baloncesto mundial. El domingo España volverá a luchar por una medalla más en su laureado palmarés. El bronce nos espera contra la selección australiana, derrotada (87-61) en semifinales por la selección Serbia que jugará la final ante Estados Unidos. #Olimpiadas