La española remonta en una final agónica, cerrando el partido en tres sets (19-21, 21-12 y 21-15). Carolina no podía contener las lágrimas después de conseguir su primer oro olímpico en una final memorable. El grito de Carolina, que ya se ha hecho famoso, sobre todo por las quejas del equipo chino en la semifinal, dio la fuerza y concentración necesarias para doblegar a la jugadora hindú que ganó el primer set (19-21). La actual bicampeona del mundo y de Europa, fue implacable en el segundo set, no dando ninguna posibilidad a su oponente. Con un juego rápido y agresivo logró parciales cada vez más amplios, rompiendo una y otra vez el saque de la jugadora hindú y empatar el partido.

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El tercer set comenzó con igualdad hasta que de nuevo Carolina volvió a imprimir un juego rápido y potente, jugando al ataque y forzando los errores de su oponente. La jugadora de Huelva elevó el marcador a 20-15, a un punto de ganar el partido después de conseguir un amplio colchón de 6 puntos de set. El punto 21 llegó después de empalar un globo. La jugadora hindú erró el golpe que no pasó la red.

Carolina Marín se convertía así en la primera ganadora olímpica de bádminton occidental de la Historia, al romper el dominio de las jugadoras orientales en la especialidad. #Olimpiadas