Aún hay aficionados de la entidad aurinegra que no le perdonan a Mario Götze su marcha al Bayern München en 2013, el rival directo por el campeonato de la Bundesliga. Con tan sólo 21 años dejó el club de su vida, en el que se había formado en las categorías inferiores desde que apenas era benjamín y debutando con el primer equipo el 21 de noviembre de 2009 frente al Mainz en Bundesliga, sumando 17 primaveras.

Tardó poco en hacerse con un puesto en el once titular de Jürgen Klopp, quien ha sido su padre futbolístico. Con apenas 19 años ya se consagró en la élite del #Fútbol mundial siendo una de las mayores promesas, de hecho lo llamaban el Messi alemán.

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Se lesionó en las semifinales de la Liga de Campeones pero pese a ello el Dortmund logró disputar la gran final en Wembley frente al Bayern. Götze no pudo jugar el que posiblemente hubiese sido el partido más importante de su vida hasta esa fecha, puesto que posteriormente lo fue la final del Mundial de 2014, donde él mismo se encargó de anotar el tanto que alzaba a su selección como la campeona absoluta en la prórroga frente a Argentina.

Fue después de esa final de la UEFA #Champions League que se marchó a Baviera, donde no ha tenido demasiada suerte entre las pocas oportunidades y la gran cantidad de lesiones que ha sufrido. La afición borusser se encargaba de transmitirle su descontento cada vez que visitaba el Signal Iduna Park con la zamarra del equipo rival. 

Ahora, tras tres años de oscuridad, vuelve al lugar donde empezó a brillar como jugador, donde mayor fue su progresión como futbolista.

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Y con el debido permiso, ahora enfoco esta noticia con un aire más subjetivo exponiendo lo que opino al respecto.

El propio jugador ha dicho que la decisión de ir al Bayern fue muy meditada y que a día de hoy no lo volvería a hacer, que vuelve a su casa. Pues bien, creo que estas declaraciones son un episodio de demagogia barata. Él decidió irse al club que está peleando contra "su casa" por el título, a sabiendas que marcharse de ahí era debilitar al equipo que le dio la gloria para fortalecer al rival del mismo. Y justo ahora que ahí no lo quieren y apenas ha recibido otras ofertas, dice que vuelve a casa.

Me perdonaréis, pero creo que a casa se vuelve por sentimiento, no por falta de oportunidades como última opción. Porque sí queridos aficionados del Dortmund (me incluyo en este colectivo), Mario Götze nos ha tratado como a un segundo plato, ha aprovechado nuestro cariño para volver cuando nadie le quería. Y no solo eso, si no que encima ahora dice que vuelve a casa sintiendo los colores, cuando en su momento prefirió ver más ceros en su cuenta bancaria que seguir representándonos.

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Quizás llegue a ser igual o mejor que antes de irse, pero para mi por lo menos no significará lo mismo. Si se fue una vez cuando mejor estaba, ¿Por qué no lo puede hacer otra vez? Lo siento pero yo no me lo creo, lo apoyaré como a un jugador más de la plantilla y le desearé lo mejor en esta nueva etapa, pero jamás tendré la admiración ni el cariño de antaño.

Si se quiere ganar a gran parte de la afición va a tener que mostrar un gran rendimiento y dar muchísimas alegrías que contrarresten o difuminen la tristeza que dejó su adiós. El niño que se fue ya es un adulto que debe de tener en mente la afectación de sus acciones y ser consecuente con las mismas.

Así que, por mi parte, bienvenido de nuevo Mario Götze. Mucha suerte y mucho ánimo, tienes la suerte de que aquí mucha gente te quiere aunque no te lo hayas merecido. #En Directo