Algunos deportistas tienen la mala suerte de arrastrar algún injusto sambenito durante toda su carrera. El de Julen Lopetegui fue, y aún es, el de "gafe". Cierto es que al guipuzcoano le faltó esa dosis de suerte que todo futbolista necesita en algún momento de su vida deportiva para poder triunfar.

Y eso que tuvo oportunidades, pues en 1985, con sólo 19 años, ya fue fichado por el Real Madrid que lo incorporó a las filas de su filial, el Castilla. Tras ser cedido una temporada a Las Palmas se integró finalmente en el equipo como tercer portero, pero sin llegar apenas a jugar, así que tras un año in albis el joven Julen acabaría fichando por el CD Logroñés, un equipo modesto donde al fin pudo lucir su talento.

Anuncios
Anuncios

Sus buenas actuaciones en el campo atraejeron la atención de los ojeadores del FC Barcelona y poco después sería llamado a la selección nacional. Era el año 1994.

La "leyenda negra" de Lopetegui se comenzó a fraguar en la temporada 1994-95. Asumiendo su papel de segundo portero de la plantilla, siempre a la sombra del entonces intocable Zubizarreta, tuvo que conformarse con aprovechar sus escasas intervenciones en partidos oficiales para mostrar su valía.

La esperada ocasión le llegó en el partido de vuelta la Supercopa de España, en el Camp Nou ante el Zaragoza. En aquel partido los nervios y la  presión del que sabe que está ante un examen pudieron con él y el guardameta firmó una mala actuación que le granjearía para siempre la desconfianza de muchos aficionados culés. Reflejo de ello es que en las tres temporadas que Lopetegui estuvo en el Barça sólo jugó cinco partidos. La fama de gafe, exagerada e inmerecida, pesaba como una losa.

Anuncios

Un desmayo en directo

La suerte de Lopetegui después de colgar las botas como jugador en el año 2002 también está llena de altibajos.

Uno de los sucesos más recordados y comentados de su biografía tuvo lugar durante su etapa de comentarista deportivo para La Sexta en el Mundial de Alemania de 2006, cuando Lopetegui se desplomó en directo durante una conexión ante millones de espectadores. Afortunadamente se trató sólo de un simple desmayo pero el suceso dio lugar a todo tipo de comentarios y chascarrillos.

Pero dejando de lado esta anécdota, la carrera de Julen como técnico siguió avanzando lentamente, con notables éxitos y algunos fracasos. Después de su primera experiencia en el banquillo del Rayo Vallecano estuvo una temporada dirigiendo el vestuario del Real Madrid Castilla con más sombras que luces. Pero su exitoso paso por las categorías inferiores de la selección española (campeón de Europa con la sub-21 en 2012 y la sub-19 en 2013) rehabilitaron su prestigio como entrenador.

Anuncios

Después tropezaría en su aventura portuguesa en el Oporto, club del que salió por la puerta de atrás.

Ahora la diosa Fortuna (con la colaboración de Ángel María Villar) brinda a Julen Lopetegui una oportunidad para quitarse de encima esa fama de gafe que le persigue a su pesar. El reto es mayúsculo: sustituir a Vicente del Bosque y devolver a la selección española a la senda del triunfo. No lo va a tener fácil, así que un poco de buena suerte será bienvenida. #Fútbol