Kevin Durant tenía la difícil papeleta de tener que decidir su futuro durante este verano, una importante tarea en la que se intenta tener en cuenta principalmente, las opciones de ganar un campeonato o el hacer el máximo dinero posible para rellenar sin problemas la cartilla del banco para así poder tener el futuro bien solucionado y más ahora que tras los nuevos contratos televisivos, parece estar a la orden del día despilfarrar una buena cantidad de millones por jugadores bastante mediocres.

Kevin Durant, finalmente tomó la decisión de unirse a los Golden State Warriors junto a Stephen Curry, Klay Thompson, Draymond Green y Andre Iguodala con el objetivo de conseguir un anillo lo antes posible.

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Esta decisión fue de lo más polémica y provocó diversas reacciones de odio por parte de sus antiguos aficionados, los fans de Oklahoma City Thunder. El principal enfado llega tras la eliminación de Oklahoma en las finales de conferencia frente al equipo que consiguió remontarles un 3-1 y que precisamente es el equipo que va a recibir con los brazos abiertos al alero nacido en la capital de los Estados Unidos.

Seguro que has visto múltiples reacciones de odio por parte de sus ex-aficionados, que lo tachan de traidor. Muchas son las personas que han decidido ir al método clásico puesto de moda por LeBron James en Cleveland tras su decisión de abandonar el equipo e irse a Miami Heat, la quema de camisetas. Son muchos los estadounidenses que celebraron el día de la independencia prendiendo fuego a sus camisetas con el número 35, o que incluso han aprovechado los fuegos artificiales que se suelen lanzar ese día para reventar y hacer estallar, muñecos, zapatillas, poster y cualquier tipo de artículo que les recuerde que su superestrella ya no volverá a lucir los colores de los Thunder.

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Todas estas reacciones de odio contrastan con la alegría de los aficionados de Golden State que ven como uno de los mejores jugadores de la historia de la NBA se une a su equipo de estrellas y ya ven la revancha frente a los Cavaliers un poquito más cerca. Sin duda alguna ha llegado el momento de la madurez de Kevin Durant, ha llegado la hora de dejar de ser el niño bueno de la liga y convertirse en el más odiado de todos, ha llegado el momento de ponerse la máscara de villano e ir a por su objetivo, el objetivo de ganar un anillo, ya que ahora sí, lo tiene todo a su favor para poder alzarse con su ansiado Larry O'Brien. #Baloncesto