En plena cuenta regresiva de los próximos Juegos Olímpicos el panorama no es muy alentador. Brasil ha reconocido públicamente sus dificultades en la organización de la cita deportiva. Con la expresidenta Dilma Rousseff alejada de sus funciones por el "impeachment", una crisis económica galopante y de credibilidad en las instituciones por escándalos de corrupción y polémicas sobre la intervención policial en las favelas cariocas, los responsables de los #Juegos olímpicos se toman además la cabeza sobre cómo hacer frente a posibles ataques terroristas contra las delegaciones deportivas y las propias competiciones. Brasil no recibe los juegos en su mejor momento.

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Sin embargo, la mala racha por la que atraviesa el país sudamericano podría verse favorecida por una espléndida maestra de ceremonias, y es que la retirada modelo Gisele Bündchen (3 de mayo, 1980), reconocida por ser la maniquí mejor pagada del mundo y de paso una de las mujeres más queridas de Brasil, se subirá una vez más a la pasarela para inaugurar los juegos olímpicos el próximo 5 de agosto en la ceremonia de apertura.  

Durante ocho años Bündchen ostentó el puesto de la modelo mejor pagada del mundo. Abandonó las pasarelas en abril del pasado año argumentando que su retiro se debía a que su cuerpo se lo pedía, al igual que sus hijos. Sin embargo, abanderada número uno de su país, ha aceptado la invitación del Comité Olímpico para inaugurar los juegos junto a Caetano Veloso y Gilberto Gil en el mítico estadio Maracaná, y Bündchen juega en grande.

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La modelo se convirtió en favorita de fotógrafos, editores de #Moda y marcas la pasada década gracias a sus formas simples y cercanas. Rechazada en sus inicios por poseer ojos pequeños y una cara extraña, su risa fácil, su afán por mantener su vida privada en una elegante discreción y un trato extraordinario con toda clase de personas, la dispararon al Olimpo de la moda y la transformaron en rostro de algunas de las marcas de lujo y consumo masivo más importantes de la industria. Ahora Río de Janeiro, Copacabana, el Cristo Redentor y toda Brasil recibirán al mundo con una de sus mujeres más impresionantes.