Ya que se acercan los Juegos Olímpicos, hoy vamos a hablar de uno de los mejores nadadores y el mejor velocista de toda la historia. El ruso Aleksandr Popov. A la hora en la que se habla mucho de los rusos que no participarán a los JJOO por dopaje, es muy importante recordar a este nadador que fue siempre limpio y hablar de este día en el que Popov se convirtió en leyenda.

Popov, un héroe intocable

Desde 1992, el ruso era intocable. En 1996, el Zar Popov había dominado los JJOO, los demás lo querían vencer pero fue él quien se llevó el oro. Unas semanas después, en agosto, Popov paseaba  por las calles rusas cuando fue apuñalado por tres hombres.

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Seis heridas en el abdomen y en los riñones, casi murió. Habían intentado parar al campeón ruso. La lógica quiere que después de sufrir tantas heridas un deportista (que al fin y al cabo es un hombre) deje de competir un momento para poder curarse. Pero el Zar Popov no hizo como los demás, Popov recuperó a lo grande. Dicen que la fuerza de un deportista es su mental. Su capacidad de levantarse cuando se ha caído. Popov tiene una fuerza mental tremenda, Popov era de otro planeta. Un mes tras su agresión, se entrenaba.

Popov, ¿un ser vivo o un super héroe? 

Todos lo decían terminado, todos pensaban que no iba a recuperar su nivel, que tras haber conocido la muerte, no iba a ser el campeón que todos conocían. Pero obviamente, Popov no es como los demás. El Zar no se rindió, el Zar siguió nadando, el Zar tuvo a la muerte muy cerca y ha roto todos los límites.

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¿Límites ? Esta palabra no significaba nada para él. "Ahora ya no tengo miedo en ninguna situación de la vida, nadie va a romperme." dijo Popov. Cuando volvió en 1997, menos de un año tras su agresión, lo demostró comiéndolos a todos. Volvió en Sevilla, el mismo país en el que había ganado su primer oro olímpico.  Él mandaba, él  imponía. El Zar tenía una cicatriz enorme en el abdomen, sinónimo de lo que había vivido, sinónimo de lo grande que era. Como él lo había dicho pocos meses antes : "Tengo una cicatriz en el cuerpo, no en el alma", nadie lo podía parar. El Zar estaba de vuelta. Ganó los 50 y 100 libre, los 4x100 libre y estilos. 

El mismo año, Popov fue premiado por la Unesco por su contribución en el mundo del deporte. El ruso había recuperado su nivel. El Zar había vuelto a dominar la natación. El Zar ya era una leyenda. En 1998, en los Mundiales, repitió títulos. Popov conoció su primera derrota en 1999. De 1992 a 1999, era invencible.

Para muchos es mucho más que un nadador, mucho más que un deportista. Popov es un atleta superlativo, una leyenda con aureola de héroe, es un ídolo y un ejemplo.

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Un ejemplo para los nadadores, para los amantes del deporte pero también para todos los deportistas. Cuando veo que el futbolista #Lionel Messi se retiró de la Selección Argentina solo porque ha perdido muchas finales y que para muchos es un ídolo, me hace gracia. Un ídolo de verdad nunca se rinde, es un ejemplo para los que le apoyan y para todos. Messi al retirarse solo demostró que no tiene lo que los enormes atletas tienen : una fuerza mental, la capacidad de superarse a sí mismo como lo ha hecho Aleksandr Popov.

Popov es una leyenda del deporte, un ejemplo para todos aquellos que se quieren rendir antes de haberlo intentado.  En 1997 se convirtió en más que un grande. Un campeón con alma de luchador. #Deportes Madrid