Si la situación del baloncesto español es una guerra abierta entre Consejo Superior de Deportes, Comisión Nacional del Mercado de la Competencia, Ministerio y ACB, en Europa la situación no es más calmada.

El enfrentamiento entre la FIBA y la Euroliga por la máxima competición continental de clubes, ha acabado afectando a las federaciones nacionales, con una sanción que pone en grave peligro la participación de la gran mayoría de las potencias baloncestísticas europeas en los grandes torneos. Así, grandes selecciones como Serbia, Lituania, Rusia, Italia o España, podrían quedarse sin competir en el Eurobasket y sin la posibilidad de clasificarse para los Juegos Olímpicos.

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El origen de esta sanción está, como decimos, en el conflicto FIBA-Euroliga. La Federación Internacional se opone al modelo actual de Euroliga, que considera injusto, e impulsó el pasado verano una competición de clubes paralela que buscaba ser la referencia. Tras un año en el que muy pocos clubes y federaciones se acogieron a este nuevo modelo, FIBA Europa pasó al ataque y sancionó a todas las federaciones fuera de la competición.

En España, la FEB pidió a la ACB la suspensión temporal del acuerdo con ECA (la organizadora de la Euroliga y la Euroup), a lo que la ACB respondió que los acuerdos con la Euroliga los mantienen los clubes y no pueden negarse a su participación.

Otras federaciones ya se 'alinearon' el pasado verano con la FIBA, previendo lo que podía llegar. Así, federaciones como Francia o Alemania no sufrieron la sanción del máximo organismo europeo. 

En los últimos días se suceden las negociaciones, y el efecto de la amenaza de la FIBA va desapareciendo.

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El acuerdo entre Euroliga y FIBA parece cercano, aunque aún hay un gran escollo que separa a ambas entidades. La FIBA acepta la Euroliga como primera competición europea con el nuevo modelo de 16 clubes (aunque advierten de que trabajarán para ampliarla de nuevo a 24), y llevaría dos nuevas competiciones, la Basketball Champions League (que sería la segunda competición, al estilo de la Eurocup actual) y la FIBA Europe Cup (tercera competición). Además, los 11 clubes con Licencia A actuales la mantendrían, y otros 5 equipos obtendrían clasificación deportiva para la Euroliga -uno de ellos, el campeón de la Basketball Champions League-.

El último obstáculo: el número de equipos que quiere controlar la Euroliga. La entidad presidida por Jordi Bertomeu pretende contar con 40 equipos bajo su control, con el fin de montar una segunda competición de 24 equipos, la Euroliga 2. Ante el temor de FIBA Europa por la aparición de una nueva Eurocup con otro nombre, que devaluaría la Champions League y la Europe Cup, la Federación ha emplazado a una nueva reunión para seguir negociando. #Baloncesto #Mas deportes