El partido, que empezó roto por la presión adelantada del conjunto rojiblanco, fue intenso de principio a fin. Solo había transcurrido 25 minutos de partido cuando Fernando Torres adelantaba al Atlético de Madrid a pase de Koke en una contra que le puso mano a mano con Ter Stegen, que vio pasar el balón entre sus piernas. Cuatro minutos después del gol Torres veía su primera amarilla justamente. La polémica llegó cuando en el 45 veía la segunda a manos de Felix Brych por una falta sobre Busquets en la presión. Fue una falta imprudente, ya que Torres, conocedor de la complicada situación en la que se encontraba tras haber visto ya una amarilla, pecó de arriesgado, pero no es una acción de amarilla, menos aún cuando nos referimos a unos cuartos de final de la Liga de Campeones y cuando el propio Busquets en la acción siguiente realizó una acción más contundente todavía por la que solo recibió un aviso.

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Al Atlético le tocaba ahora luchar cada balón, como ya venía haciendo desde el comienzo del partido, con un jugador menos con objeto de mantener el resultado, una gesta muy improbable. Sin embargo, no fue hasta la segunda parte cuando el #FC Barcelona empezó a asediar la porteria de Oblak, que realizó alguna parada de mérito. Eran, sin duda, los mejores minutos sobre el campo del equipo dirigido por Luis Enrique, que sacaban provecho de la superioridad numérica y creaban constantes ocasiones de gol y no permitían al rival salir de su área, situación que quizás no se hubiese producido si Torres hubiese estado para desahogar a su equipo. Fruto de esta situación el Barcelona empataba el partido en el minuto 63 por medio de un gol de Suárez en una jugada enredada en el área.

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El propio Suárez sería el autor también del segundo tanto de su equipo, lo que supuso otro punto de conflicto, puesto que podía haber sido expulsado unos pocos minutos antes por una agresión sin balón por un manotazo a la cara de Lucas . Aunque las acciones citadas no fueron las únicas acciones polémicas del partido, a ellas se une la gran cantidad de amarillas que vio el conjunto visitante, muchas de ellas cuestionables, especialmente la de Augusto en el minuto 86 de partido.

Finalmente, el partido concluyó con un marcador de 2-1 favorable al FC Barcelona que deja la eliminatoria abierta. #Fútbol #Champions League