Posiblemente la serie entre Golden State Warriors y Houston Rockets sea una de las mas desigualadas de los playoffs 2015-16. Por ello, todo el mundo incluyendo analistas deportivos y especialistas, daban en sus pronósticos un contundente 4-0 para los de la bahía de San Francisco. Sin embargo, esta noche Houston Rockets, liderados por James Harden (35 puntos), han conseguido batir al mejor equipo de la historia en temporada regular, provocando muchísimas pérdidas de dinero a muchísimas personas que sin duda apostaron por el 4-0 de los Warriors. Aunque es verdad que los Warriors no pudieron contar con su estrella Stephen Curry por dolores en el tobillo izquierdo, Intentaron plantar cara a unos Rockets que por momentos parecían crecidos ante su público.

Anuncios
Anuncios

La ciudad tejana, por fin vio brillar a sus estrellas en el parqué tras una temporada repleta de decepciones. 35 puntos de la barba que sumados a los dobles-sobes de Howard y Montiejunas, 13-13 y 14-13 respectivamente, sentenciaron a los Warriors que necesitaron mucha contribución de banquillo para mantener el ritmo en el partido. 

El equipo de Steve Kerr, notó la falta de su base titular, Stephen Curry, que ni si quiera presenció el partido en el banquillo ya que según fuentes de ESPN no quiso estar presente porque no tenía trajes disponibles dado que él había viajado con la idea de jugar. Tan solo 17 puntos del otro "Splash Brother", Klay Thompson, que fue el máximo anotador de su equipo y que lideró al equipo en los últimos minutos de partido. El final del partido fue digno de playoffs.

Anuncios

El partido, a falta de 1 minuto y medio, mostraba el marcador de 94-93 a favor de Golden State. Sin embargo desde ese momento y hasta el final del tiempo reglamentario, el partido pasó a ser un intercambio de canastas que llegaba 96-95 a favor de los Warriors a los últimos 10 segundos tras una canasta de Ian Clark. Sin tiempos muertos posibles, James Harden decidió coger el balón y por su cuenta se trabajó una canasta de las suyas de toda la vida para dejar a los Rockets un punto arriba a falta de 2.7 segundos. Steve Kerr que sí contaba con tiempos muertos, tendría la última posesión para sentenciar y llevarse el tercer partido de la serie. Tiró de pizarra y la jugada parecía estar clara en la teoría, sin embargo, la práctica no fue llevada a cabo de buena manera. Draymond Green recibía el balón con tan mala fortuna que se le resbaló perdiendose por la línea de banda otorgando la victoria a los Rockets y dejando posiblemente para el recuerdo una de las mayores "pifias" en los segundos finales de un partido de playoffs. 

El cuarto partido se disputará de nuevo en el Toyota Center de Houston el domingo a las 9:30 hora española. Stephen Curry según fuentes internas de los Warriors parece que estará presente, y veremos si consigue ayudar a su equipo a poner el 3-1 en la serie.  #Baloncesto #Mas deportes