Luis Suárez es el mejor nueve del mundo y hoy volvió a demostrarlo en A Coruña. Lejos de la clásica imagen del delantero centro que se caracteriza por su individualismo, el atacante charrúa casa un olfato goleador muy notable con una aún más destacada capacidad asistente. Así pues, su inteligencia táctica, unida a su exquisita técnica, hacen de este delantero incansable un jugador terrible de defender. Esforzado y generoso, los éxitos del tridente azulgrana, y del equipo por extensión, se deben en gran medida a uno de los mejores fichajes del Barcelona de los últimos años.

Habrá muchos matices para valorar la contundente victoria de los azulgranas esta noche en Riazor (0-8) y también la del propio Luis Suárez (¡4 goles y 3 asistencias!).

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A pesar de la buena imagen ofensiva del Deportivo, que no se arrugó en ningún momento del partido, hoy su defensa hizo aguas ante un líder necesitado victorias para atajar la mala racha de resultados cosechados en las últimas semanas. Sidnei y Navarro sufrieron la magia, las combinaciones y los goles del charrúa, quién sin embargo no consiguió contagiar su ímpetu al desacertado Neymar (1). Lionel Messi (1) hoy tuvo un papel más discreto, intermitente, aunque su ojo periscópico fue vital para la mayoría de ocasiones de gol.

El 0-2 con el que se llegó al ecuador del partido no hacia presagiar el vendaval goleador del Barcelona en la segunda mitad (0-6) y menos si uno se fija en la irregularidad del equipo en las últimas semanas. Sin embargo, el rápido tercer tanto de Rakitic (1) a la vuelta del descanso no sólo hirió de muerte al conjunto gallego, sino que además avivó la sed de sangre de los azulgranas.

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Con el paso de los minutos, el Deportivo acabó por descomponerse en su zaga y pagaron aún más caro sus desajustes, como cuando le concedieron una autopista a Marc Bartra (1) desde casi medio campo.

El equipo gallego hizo méritos para anotar el gol del honor, pero hoy el chileno Claudio Bravo estuvo inconmensurable. Resultado justo o no, esta noche el FC Barcelona debía ganar sí o sí para mantenerse una jornada más a la cabeza de La Liga, más allá de lo que hagan esta jornada Atlético de Madrid y Real Madrid. Con lo primero cumplido, ahora toca que el famoso tridente azulgrana vuelva a su mejor versión, la de antes del parón internacional que truncó la regularidad y la efectividad del bloque de Luis Enrique. Y tal vez para ello la mejor esperanza es precisamente esperar y confiar que Luis Suárez consiga imprimir su actitud a sus dos socios en ataque y que la demoledora vuelva a funcionar de cara a los vitales próximos partidos. #Fútbol