Tras 20 años en las canchas, la estrella de Los Ángeles Lakers, Kobe Bryant se despide esta noche del #Baloncesto profesional en el último partido de su carrera, que le enfrentará a los Utah Jazz. Una noche para la historia en el Staples Center de Los Angeles, una noche en la que la Mamba Negra (apelativo con el que se conoce cariñosamente a Kobe) y la NBA se fundan en el abrazo del adiós. 

Tras dos décadas dedicadas al mundo de la canasta, Kobe Bryant abandonará definitivamente la práctica del baloncesto profesional. A sus 37 años, colgará sus zapatillas de deporte y su elástica púrpura y dorada después de asistir a una de las peores temporadas que se le recuerdan a su equipo.

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Toda una curiosa paradoja para el jugador, cuya carrera se caracterizó por cosechar grandes éxitos y triunfos. 

El gen competitivo de Kobe Bryant

Si bien tuvo grandes detractores y admiradores, todo el mundo se pone de acuerdo con Kobe Bryant en un aspecto: su amor por este deporte. Kobe ha sido durante todos estos años uno de los mejores embajadores mundiales que ha podido tener el baloncesto. Hay millones de opiniones en todo el mundo sobre la figura de este legendario baloncestista. Algunos dirán que ha sido arrogante, egoísta, caprichoso, mientras que otros lo tildarán de un genio motivador y gran compañero de sus compañeros. Pero lo que realmente une a todas estas opiniones es el gen competitivo de Kobe, que nos ha hecho disfrutar durante tantos años. 

El objetivo de Kobe a lo largo de su carrera era convertirse en el mejor jugador del mundo, en el mejor jugador de baloncesto de todos los tiempos.

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Tenía tanta confianza en sus habilidades que en la mayoría de las ocasiones no se dejaba asesorar por aquellos que tuviera al lado, sino que simplemente se encerraba en sí mismo y se machacaba en los entrenamientos para corregir sus errores. Tanto en el vestuario como en la cancha, Kobe sólo rendía cuentas para sí mismo. 

"El sueño ha terminado"

Llegó a la NBA en 1996 como un adolescente impetuoso. Apenas contaba con 17 años y su primera temporada no fue nada fácil, ya que tuvo que trabajar muy duro para contar con minutos sobre la cancha. Además, sus reveses en los tribunales en el año 2003 también marcaron su trayectoria y dejaron una marca indeleble en su paso por la NBA. Una pequeña sombra en el camino que convirtieron a la leyenda y al icono en un simple mortal. 

Uno de los mejores anotadores de todos los tiempos, con un feroz gen competitivo, Kobe Bryant sólo ha perseguido un único objetivo a lo largo de su carrera: la victoria. Una búsqueda que se ha visto recompensada con cinco anillos de la NBA (dos junto a Pau Gasol) y muchas noches espectaculares que quedarán grabadas en la memoria de todos los aficionados al baloncesto. 

Hace pocas fechas, Kobe Bryant aseguraba: "El sueño ha terminado". Siempre nos quedará el recuerdo de un jugador único, tanto para bien como para mal.  #Estados Unidos