Caer en octavos de Champions es una decepción. Significa saborear muy poco de la posibilidad de poder competir con los mejores de Europa. Prueba de ello es lo que se ha vivido en los primeros partidos de ida de los octavos de final. En París, el PSG ha vencido 2-1 al Chelsea, lo cual les favorece pero deberán ir a por todas en Londres; en Lisboa, el Benfica también ha ganado por la mínima (1-0) al Zenit. No recibir goles es una buena señal para los lusos.

Con poco #Fútbol y mucho control, los primero minutos del choque entre el Paris Saint Germain y el Chelsea sirvieron para medirse y recordar el miedo que da jugar un partido en Europa a vida o muerte.

Anuncios
Anuncios

Pero los 'cracks' tardaron muy poco en sacar a relucir su genialidad: Moura, Di María, William, Hazard… se avecinaba un gran partido. 

Pudo abrir el marcador Diego Costa pero un genial parada de Trapp y un posterior larguero lo impidieron. El que sí acertó fue Zlatan Ibrahimovic, el mago sueco, quien marcó el 1-0 en el minuto 39 después de lanzar un libre directo y contar la ayuda inestimada de la barrera para introducir el balón en la meta de Courtois. 

El alivio fue máximo pero el tiempo que duró fue escaso porque justo antes del descanso Obki Mikel, que había cometido la falta que lugar al gol del PSG, empató el encuentro a la salida de un córner aprovechando un jugada rocambolesca.

El descanso se hizo eterno para los seguidores parisinos quienes, además, veían cómo los seguidores ‘blues’ estaban mucho más animados con sus cánticos. 

Ese sentir quedó plasmado en los primeros compases de la reanudación aunque, poco a poco, Courtois tenía más y más trabajo.

Anuncios

Las internadas de Di María no encontraban un rematador que finalizase correctamente y, cuando lo hacía, el meta belga estaba ahí para pararlo todo. Una defensa inglesa muy bien plantada también hacía sus papel estorbando a un Ibrahimovic loco por repetir como goleador.

Y lo que el sueco no pudo conseguir, Cavani lo hizo a los cuatro minutos de entrar en sustitución de Lucas Moura. Esta vez una buena jugada de Di María sí encontró el desmarque del uruguayo y el PSG volvió a mandar en el electrónico.Quedaban doce minutos y los locales intentaron por activa y por pasiva conseguir más ventaja pero entre un excepcional portero y una defensa muy férrea conservaron un marcador que deja las espadas en todo lo alto.

El frío ruso decidirá.

En el otro partido de ida, el Benfica consiguió una ventaja mínima (1-0) ante el Zenit de San Petersburgo. Una primera parte donde la táctica se impuso a la técnica y donde los delanteros de ambos equipos estuvieron nerviosos e imprecisos para controlar balones y rematar a puerta. 

En la segunda parte se abrió más el partido, el fútbol ofensivo empezó a imperar y la balanza podía desequilibrarse a favor de cualquiera.

Anuncios

Tanto esfuerzo tuvo que esperar su recompensa hasta el final porque no fue hasta el minuto 91 cuando Jonas marcó y dejó con un gran sabor de boca a su hinchada y con las esperanzas puestas en los cuartos. 

Hasta el 9 de marzo no se volverán a ver las caras por los que tienen tiempo de plantearse cambios y mejorar para seguir vivos en la máxima competición intercontinental. #Champions League