Los Warriors sufrieron en Portland la peor derrota de la temporada sin duda alguna, cayendo por una diferencia de 32 puntos en un partido en el que el base de los Portland Trail Blazers, Damian Lillard se disfrazó de Michael Jordan y terminó con 51 puntos dejando en pañales a los Warriors de Steve Kerr.

La pasada noche tuvimos uno de los partidos más emocionantes que podemos encontrar hoy en día en la NBA y no es ni más ni menos que un Golden State Warriors frente a Los Ángeles Clippers. Todo el mundo conoce la rivalidad existente entre estos dos equipos, y el de anoche, fue un partido obligado para cualquier fan del #Baloncesto americano.

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Los Warriors llegaron al Staples Center con el fin de desahogarse tras el mal partido en Portland, y así hicieron durante gran parte del partido. Los Warriors salieron con un quinteto pequeño, con Curry, Thompson en el ‘backcourt’, como de costumbre, y con Barnes y Rush compartiendo titularidad. Green sustituyó a Bogut en la posición de pívot, en un partido en el que superó con creces la prueba. Los Clippers salieron con el quinteto habitual tras la lesión de Blake Griffin, con Paul Pierce de ‘4’ y Mbah A Moute en la posición de alero. Los Clippers estrenaron a su nueva adquisición del ‘trade deadline’ Jeff Green, que pasó desapercibido, anotando 5 puntos en su debut con los angelinos.

Los Warriors no sufrieron mucho para ir con una ventaja de unos 10 puntos aproximadamente durante todo el partido, hasta que llegó el tercer cuarto, donde los Clippers comenzaron a calentarse a base de triples y alley-oops, y consiguieron apretar el marcador al final del tercer cuarto.

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Los Warriors supieron aguantar la embestida y volvieron a conseguir cierta ventaja en el último cuarto, pero el susto no llegaría hasta los segundos finales de partido, cuando los Warriors tenían a su segunda unidad en pista, dando por ganado ya el partido, cuando los Clippers comenzaron a tirar triples prácticamente, sin que se inmutaran los defensores de Golden State, cuando consiguieron poner el partido en tres puntos de diferencia, 115-112. Steve Kerr, pidió un tiempo muerto y sacó a sus titulares a pista. Los Clippers a falta de 5 segundos para el final, consiguieron robar un balón que lanzó C.J. Wilcox desde bien lejos para poder empatar el partido, que acabó en ‘air ball’ y con la victoria de los Warriors en el Staples.

Klay Thompson terminó siendo el máximo anotador del partido con 32 puntos, mientras que Stephen Curry lo hizo con 23 puntos. Draymond Green, sumó su undécimo triple-doble de la temporada con 18 puntos, 11 rebotes y 10 asistencias. Jamal Crawford fue el más destacado en los Clippers, terminó con 25 puntos, Chris Paul con 24 puntos y 6 asistencias y DeAndre Jordan con 16 puntos y 21 rebotes.

Con esta victoria, los Warriors se ponen con un récord de 49-5, el mejor récord de la historia de la NBA tras 54 partidos disputados.