El #Real Madrid de Ancelotti, “El Madrid de la Décima”, era un equipo que iba de menos a más, en el que se notaba una buena armonía y juego de calidad, que en su última temporada acusó un gran desgaste físico que le llevó a terminar la misma sin obtener títulos pero quedando en unas posiciones privilegiadas en todas las competiciones. Entonces surgen las preguntas: ¿Era necesario cambiar un entrenador con el que toda la plantilla se encontraba contenta y daba espectáculo en el terreno de juego?   ¿Por qué empezar de cero si ya el equipo se encontraba a nivel 9? o ¿ No hubiese sido mejor reforzar la plantilla para llegar a final de temporada mejor físicamente, con recambios para todas las posiciones?.

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     Sea como fuese, tras el cúmulo de circunstancias que fueron noticia con la llegada de Benítez, desgraciadamente negativas para el club blanco, se creó un ambiente un tanto enrarecido y hostil por parte del aficionado contra la entidad y la figura de Florentino Pérez  como Presidente, a quien en varias ocasiones se le pidió la dimisión en el campo.

     El aficionado, se notaba en la grada, sin ilusión, triste y enfadado, no solo por los resultados, sino por el nivel tan bajo de juego y de rendimiento de los jugadores que se desinflaban en el campo en las segundas mitades del encuentro.

     Tras los primeros partidos con el nuevo técnico del Real Madrid, Zinedine Zidane. Todo lo negativo ha desaparecido por completo, observando como en muy poco tiempo se ha recuperado el control del campo, pasando los comentarios por parte del aficionado del “No se puede hacer peor” al “Esto sí es futbol”, llegando a denominar por algunos medios de comunicación esta etapa como la “FELIZIDANE” del Real Madrid.

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Ahora los jugadores sonríen en el campo de futbol, la afición se pone en pié para aplaudir a los jugadores cuando son sustituidos y ven jugadas y goles que en algunas ocasiones son verdaderas obras de arte. En definitiva, otro Match-ball salvado in extremis por Florentino Pérez. #Deportes Madrid