A excepción del único partido de Champion disputado hasta el momento, en el Olímpico de Roma, la trayectoria en general del Real Madrid de Zinedine Zidane se puede resumir en goleadas y juego bonito en el Santiago Bernabéu y empates fuera de casa con un rendimiento de los jugadores que deja mucho que desear a la tan exigente afición madridista. El último de ellos fue el pasado domingo en La Rosaleda y después de cuatro puntos perdidos a domicilio (que podrían haber sido seis si no fuera por la maravilla de Luka Modric en Granada), Zinedine Zidane tiene que corregir a sus hombres una serie de carencias que son las culpables de que el equipo no se lleve más victorias:

Cerrar espacios: los partidos no solo se ganan teniendo una mayor posesión del balón, pues si la pelota cae en los pies del rival y este ve un hueco libre, lo más probable es que no desaproveche la ocasión.

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En La Rosaleda, el conjunto boquerón evitó una derrota a toda costa cerrando todos los espacios posibles, por lo que el Madrid no pudo encajar más goles. En cambio, los hombres de Zidane no supieron echar el candado y este error fue su principal talón de aquiles.

Keylor no puede echarse encima todo el trabajo él solo: es cierto que Keylor Navas es un portero de máximo nivel y lo demuestra cada vez que sale a defender la camiseta del #Real Madrid. Sin embargo, gran parte de su trabajo podría ahorrárselo si la defensa arrimase más el hombro. Y es que fuera de casa, los rivales huelen a kilómetro las debilidades de los defensores a batir y en ocasiones, el portero costarricense no puede hacer nada para evitar el gol en contra.

Organización en el centro del campo: ni que decir tiene que los mediocampistas son los encargados de dirigir el juego del equipo y si estos fallan, el partido puede llegar a ser un caos.

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El Madrid cuenta con grandes jugadores como Toni Kross, Isco, Kovacic o Luka Modric, los cuales cuando tienen su día, lo bordan. Sin embargo, el salir de casa les está sentando bastante mal ya que en estos encuentros no se suelen entender tan bien como siempre.

Intuición: en La Rosaleda, cuando Cristiano Ronaldo va a lanzar el penalti, parece que Kameni le lee el pensamiento de manera rápida. Cuando la televisión muestra la repetición del lanzamiento, se puede apreciar que a CR7 le faltaron reflejos que, en caso de haberlos tenido, le habría dado tiempo perfectamente de engañar al guardameta malaguista.

Si el Real Madrid corrige todos estos fallos, a tiempo está de plantarle cara al Atlético de Madrid en el derbie del próximo sábado y sobre todo, para poder armarse de valor el día que les toque viajar hasta el Camp Nou para enfrentarse a Iniesta, la MSN y el resto de los hombres de Luis Enrique. Puede que la #Liga esté ya perdida, pero la dignidad no. #Fútbol