Este fin de semana se ha celebrado en la ciudad finlandesa de Espoo la Copa del Mundo de #Gimnasia rítmica, donde el conjunto español ha conseguido el pleno de medallas. El equipo formado por Alejandra Quereda, Lourdes Mohedano, Elena López, Sandra Aguilar, Artemi Gavezou y Lidia Redondo (esta última, gimnasta suplente) comenzaron subiendo al podio para recibir la medalla de bronce en la clasificación general, donde obtuvieron una puntuación de 34.450 solamente por detrás de Rusia (35.600) e Israel (35.600). En cuanto a las pruebas específicas, España ha conseguido la plata en el ejercicio mixto (aros y mazas) y el oro con las cintas.

El mixto, marca de la casa y las cintas, con guiño a Río de Janeiro

Hay una norma no escrita dentro del conjunto nacional de gimnasia rítmica que es la de organizar uno de los dos ejercicios con música típicamente española.

Anuncios
Anuncios

Esta vez le ha tocado al montaje de los dos aros y las seis mazas, donde el sabor flamenco acompañado de la parte técnica y la parte artística ideadas por Anna Baranova y Sara Bayón han conquistado a las jueces, las cuales han otorgado a España la medalla de plata con 17.550 puntos (el oro ha sido para Israel y el bronce, para Ucrania). Por su parte, el ejercicio que ha llevado a las españolas al peldaño más alto del podio, es decir, el de las cinco cintas, está inspirado en la música tradicional brasileña, haciendo así un guiño a los próximos Juegos Olímpicos para los que ya sacaron billete en el pasado Mundial 2015. En esta modalidad, la medalla de plata ha sido para Israel (17.300 puntos) y el bronce, para Ucrania (17.250).

El recuerdo de las 'Niñas de oro' en Atlanta

Aquellos que vivieron los #Juegos olímpicos de Atlanta en 1996 aún recuerdan esas lágrimas de Tania Lamarca cuando recibió junto a sus compañeras (Marta Baldó, Lorena Guréndez, Estíbaliz Martínez, Estela Giménez y Nuria Cabanillas) la medalla de oro que las coronaba como campeonas olímpicas.

Anuncios

Desde entonces, España nunca más se ha vuelto a subir al podio en unos Juegos Olímpicos, aunque en Londres 2012, el conjunto nacional se quedó muy cerca obteniendo finalmente el cuarto puesto. Esa plaza les valió para concienciarse de que solamente faltaba dar un paso más y Río 2016 sería el escenario perfecto para poder quitarse esa espina y volver a llevar a la gimnasia rítmica española a lo más alto de la élite.