La pasada madrugada en la NBA nos deparaba el, posiblemente, mejor encuentro que se pueda ver hoy en día, el que enfrentaba en el Oracle Arena a los dos mejores equipos del momento, los Golden State warriors y los San Antonio Spurs. Había mucha expectación por ver si estos Spurs eran capaces de plantar cara a los Warriors y situarse como la única alternativa fiable al título de campeones. Por lo demostrado anoche, los Warriors están a otro nivel, inalcanzables ahora mismo para cualquier equipo. Avasallaron a los Spurs desde el principio para una victoria final por 120-90, 30 puntos de diferencia como los hombres de Popovich no conocían desde hace mucho, diferencia amparada en el brillante juego del actual MVP de la NBA, Stephen Curry.

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En tan solo unas semanas, estos Warriors han derrotado sin ningún tipo de dificultad a Bulls, Cavaliers y Spurs, demostrando que están muy lejos de cualquier otro equipo de la liga, que están a otro nivel y con la sensación de hacerlo sin pisar a fondo el acelerador, reservándose energías para futuros duelos más importantes. Anoche, sin ir más lejos, Curry no jugó ni un solo segundo del último cuarto, después de haber anotado 37 puntos en los tres anteriores, con 6 de 9 en lanzamientos triples. 

Con él, Thompson y Draymond Green se bastaron para derrotar a unos Spurs que llegaban sin Tim Duncan pero en un gran momento de juego y resultados. Las innumerables pérdidas de balón de los tejanos (26 en total) y la diferencia entre ambos banquillos, bastó para que el partido empezase a no tener historia desde muy pronto.

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Con un Curry desatado y un juego veloz y trepidante, los Spurs bajaron los brazos en el tercer cuarto incapaces de hacer frente a tal avalancha de #Baloncesto.

Con un Kawhi Leonard superado una y otra vez por el ataque de los Warriors, Aldridge, Parker o Ginobili se deshacían en manos de los Warriors, muy lejos de presentar oposición y presentar su candidatura como principal alternativa a los actuales campeones. Necesitarán de un rejuvenecido Duncan y de mayor implicación de Aldridge para intentar hacerles frente en unas hipotéticas Finales de Conferencia Oeste.

Obviamente solo es un partido de temporada regular y de aquí a mayo podrán pasar muchas cosas, pero para los Warriors fue una manera de demostrar que van encaminados a su segundo anillo, a ese récord de 72 victorias vigente desde 1996 (ahora mismo están 41-4) y a instaurarse como una de las mejores dinastías del baloncesto. Stephen Curry lo tiene en mente desde noviembre. #Estados Unidos #Deportes Madrid