Carlos Moyá, ex número uno del mundo y campeón de Roland Garros tiene un nuevo reto. El mallorquín a sus 39 años decidió el pasado 2 de enero dar el salto a los banquillos y entrenar a Milos Raonic. El canadiense encuentra así sustituto a su anterior entrenador el croata Ivan Ljubicic que aceptó unirse al equipo del genio suizo Roger Federer. De esta forma, el ex tenista balear, tras su experiencia como capitán de Copa Davis, estrena su condición de entrenador en solitario aunque compartirá tareas con otro técnico, el italiano Ricardo Piatti.

El desafio se presenta difícil. Raonic, que lleva años incrustado en el top ten del #Tenis mundial, necesita dar el salto de calidad para enfrentarse a los verdaderos reyes de este deporte.

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Sus características tenísticas pasan por ser un buen sacador y mejor golpeador, pero la fragilidad de su mente en bastantes fases de los partidos, las lesiones, que lo han lastrado en estos últimos años, así como su debilidad a la hora del desplazamiento rápido por la pista - mide un 196 centímetros y pesa 98 kilos - le hacen ser aún un jugador vulnerable. 

"Mi idea es que es un jugador que no tiene techo todavía. No lo ha alcanzado o, como mínimo, no se puede ver dónde lo tiene. No se sabe muy bien cuál es su limite. Dio muestras en el 2014, pero luego tuvo un tema con las lesiones que no le permitió rendir al máximo. La lesión es lo peor que puede haber para un tenista. Creo que es un jugador que, a priori, no tiene techo", aseguró Moyá en declaraciones a ATP.

Antes de decidirse a entrenar a un tenista de primer nivel, 'Charly' tuvo en su mesa varias ofertas - incluso se barajó la posibilidad de incorporarse al banquillo de su amigo y mallorquín también Rafael Nadal - pero siempre se decanto por volcarse en la vida de sus tres hijos y su mujer.

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Así, Moyá se une a la lista de tenistas retiradas que han asumido cargos en los banquillos de tenistas como Boris Becker, Stefan Edberg, Alex Corretja o Sebastian Grosjean. 

En estos momentos, se encuentran disputando el primer Grand Slam de la temporada, el Open de Australia. Por ahora, el tenista canadiense ha accedido a tercera ronda sin ceder ninguna set en lo que va de torneo. Ayer se deshizo del español Tommy Robredo 7-6 (6), 7-6 (5) y 7-5, jugando un tenis muy sólido en los momentos claves. Habrá que seguir de cerca al gigantón canadiense en este 2016.  #Mas deportes