Estuvieron muy cerca los Bulls de protagonizar uno de los ridículos más sonados de lo que llevamos de temporada, en lo que habría sido su cuarta derrota consecutiva, de no ser por la aparición estelar de su escolta Jimmy Butler quien, simplemente, hizo el partido de su vida. El número 21 de Chicago se fue hasta los 53 puntos, 10 rebotes y 6 asistencias para dar a su equipo una sufrida victoria en la prórroga ante los débiles Philadelphia 76ers. Es el tercer jugador en la historia de los Bulls, junto a Michael Jordan y Chet Walker, en alcanzar esa cifra anotadora.

Los irregulares Bulls se presentaron en Philadelphia, hogar del peor equipo de toda la NBA (solo 4 victorias), acumulando tres derrotas consecutivas y con las ausencias de dos de sus principales jugadores, Pau Gasol, por descanso, y Derrick Rose, por problemas en su rodilla.

Anuncios
Anuncios

Jugar ante los 76ers parecía ser una cosa sencilla, pero no fue así, demostrando todas las irregularidades que el equipo de Illinois está llevando a cabo en esta temporada. Con un irregular Mirotic y con un juego interior poco productivo en ataque, los Sixers aprovecharon su ocasión hasta lograr disponer de una ventaja a favor de 24 puntos (50-26), amparados en su dúo exterior formado por Robert Covington e Ish Smith. 

Las alarmas se habían disparado en el equipo de Fred Hoiberg y fue a partir de ese momento cuando Jimmy Butler se echó el equipo a sus espaldas, bien secundado por actores secundarios como Doug McDermott y E´Twaun Moore, para lograr reducir la diferencia y llegar a un final de partido con el marcador apretado, hasta tal punto que se tuvo que recurrir a 5 minutos extra para definir el ganador.

Anuncios

La victoria final de Chicago por 115-111 no oculta las carencias de un equipo que sigue sin ofrecer una sólida y regular imagen, en una temporada muy similar a la anterior. Poca producción ofensiva de sus jugadores interiores, excepto Gasol, lagunas defensivas, poca producción del banquillo o derrotas ante equipos presumiblemente inferiores, son algunas de las causas por las que Fred Hoiberg está recibiendo tantas críticas por parte de los medios de comunicación de Chicago, muy lejos de poder presentarse como una alternativa seria en la Conferencia Este a los Cleveland Cavaliers.

Por su parte, Jimmy Butler ha pasado en poco más de dos años de ser un jugador secundario con apenas presencia en el ataque, a ser el referente del equipo, por encima incluso de Rose. Su mejora en el lanzamiento de tres puntos, sus recursos de todo tipo y su gran capacidad defensiva y reboteadora, le hacen ser a día de hoy uno de los mejores escoltas del campeonato. Un completo desconocido hace unos años convertido ahora en un All-Star y un jugador por el que pasará el futuro de Chicago durante los próximos años. #Estados Unidos #Baloncesto #Deportes Madrid