Nada nuevo, la misma sospecha temporada tras temporada con el personal que cambia de equipo. 

Mercedes-Benz AMG acaba de poner un pleito a uno de sus ingenieros, Benjamin Hoyle, por apropiación indebida de documentos confidenciales y datos mientras se preparaba para unirse al contrincante en el campeonato mundial de #Fórmula 1, Ferrari. Hoyle, que tenía la intención de pasar a la nómina de la Scuderia después de que su contrato expirara en diciembre, presuntamente guardó expedientes y dosieres, incluyendo un sumario de la prueba del Gran Premio de Hungría 2015, el kilometraje y referencias relativas a averías en los motores, y registros con códigos necesarios para descifrar datos de carrera, se expone en la querella.

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La demanda ofrece una inusual visión del funcionamiento interno del deporte con más secretismo del mundo, en el que los pequeños avances tecnológicos pueden contener las claves para una temporada ganadora. Sólo cuatro fabricantes - Mercedes, Ferrari, Honda y Renault - suministran motores a toda la parrilla, con un coste estimado de hasta 17 millones de libras (25,5 millones de dólares, casi 23,5 millones de euros) por equipo y temporada. 

"Consideramos que la actuación del señor Hoyle destruye o daña gravemente la relación de confianza" con Mercedes, dijo la compañía en un comunicado. 

Hoyle se unió a Mercedes en 2012 como uno de los cuatro jefes de rendimiento en el departamento de ingeniería, que también proporciona motores a Sahara Force India, Williams Martini Racing y Lotus F-1, según la notificación. 

Mercedes "se dio cuenta" poco después de que Hoyle pretendía unirse a Ferrari, y así, lo reasignó a tareas que no estaban relacionadas con Fórmula 1.

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Se le proporcionó una nueva dirección de correo electrónico, e información reservada fue eliminada de su ordenador portátil. 

A pesar de su recolocación, Hoyle fue descubierto mirando informes de carreras y tomando datos confidenciales, según la demanda. Borró archivos en un intento de ocultar su fechoría, manifestó la compañía. 

Ferrari se reunió con Hoyle, pero nunca firmaron un contrato y no se unirá a ellos "en un futuro cercano", declaró un portavoz. Mercedes busca que le sean devueltas toda la documentación e información usurpadas, el pago de los gastos legales, y quiere impedir que Hoyle se una a Ferrari o a cualquier otro competidor hasta después de la temporada 2016. "La empresa ha adoptado las medidas legales apropiadas para proteger su propiedad intelectual."  #Fernando Alonso #Automovilismo