Ocho partidos, ocho victorias, ese es el simple resumen de la temporada que están haciendo hasta el momento los Golden State Warriors, actuales campeones de la NBA. El equipo de la bahía se está mostrando intratable y es que todavía no conoce la derrota desde que arrancara la competición. Ayer fueron los Detroit Pistons, uno de los equipos más en forma de la competición que llegaba como uno de los puntales de la Liga con únicamente una derrota, los que sucumbieron al poder de los Warriors.

Los de Detroit visitaban el Oracle Arena habiendo ganado cinco de los seis partidos que habían disputado, entre ellas dos victorias de mucha entidad contra rivales punteros del Este como Chicago Bulls y Atlanta Hawks.

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Pues bien, anoche parecieron un muñeco en manos de los de Oakland. Ya desde el primer cuarto se vio la superioridad local y es que se marcharon con una ventaja de 12 puntos (27-15). Los tres cuartos siguientes fueron un quiero y no puedo del conjunto de Detroit que aunque logró acercarse en el marcador, vio como en el último cuarto la apisonadora ‘warrior’ hacía un último esfuerzo para acabar venciendo con comodidad por 109-95.

El mejor del encuentro fue Klay Thompson que se fue hasta los 24 puntos, aunque estuvo bien secundado por el descomunal Stephen Curry, que aunque en los dos últimos partidos haya reducido sus números, volvió a hacer un partido muy completo con 22 puntos y 5 asistencias. Curry parece que ya se le aleja un poco de los números de la leyenda Michael Jordan, sin embargo, su inicio de competición ya ha quedado grabado también en nuestra memoria y el pequeño pero tremendamente talentoso base ha demostrado que va a volver a competir por el galardón de MVP, algo que ya ha conseguido.

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Al margen de los dos ‘Splash Brothers’, también hay que destacar la actuación de Iguodala quien aportó 13 puntos desde el banquillo, y de Leandro Barbosa que hizo 10 tantos también saliendo como suplente. Por el conjunto de Detroit, destacaron los 20 puntos del rookie Stanley Johnson (un proyecto de jugador descomunal por su físico) y los 14 puntos y 15 capturas de un Andre Drummond que no pudo repetir su gran actuación de la noche anterior (29 puntos y 27 rebotes en la victoria ante los Trail Blazers).

A principio de año había dudas sobre si los de Steve Kerr (todavía sin dirigir al equipo desde la banda) podrían repetir su gran temporada pasada. Ahora mismo la gente ya es consciente de que sí y se preguntan dónde está el techo de este equipo que ya ha tocado el cielo y está dispuesto a volver a hacerlo. De momento son el único equipo invicto y lideran tanto la feroz Conferencia Oeste como también la NBA. En el próximo encuentro se medirán a un duro rival como Memphis Grizzlies (a los que ya han aplastado por 50 puntos esta campaña) para tratar de seguir sin conocer la derrota. Lo que parece claro es que la mejor liga de #Baloncesto del mundo vuelve a tener rival a batir y esos siguen siendo los Golden State Warriors.