La sorpresa se consumó en el Groupama Arena de Budapest. Hungría venció a Noruega y logró su pasaporte para la próxima Eurocopa que tendrá lugar en Francia el verano que viene. El técnico alemán Bernd Storck ha conseguido lo que parecía negado para los magiares. El orgullo de uno de los combinados históricos del continente empieza a restituirse.

Ambiente de fiesta contenida

La sorprendente victoria en Oslo disparó las esperanzas de la población húngara. El equipo afrontaba el partido con el reto de contener la euforia; la del pueblo y la suya propia. El combinado húngaro contaba con la baja de Zoltan Gera, uno de sus mejores jugadores, por sanción.

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El técnico decidió prescindir también de nombres importantes como Krizstian Nemeth o Adam Szalai. Ambos jugadores fueron titulares en Oslo, sin embargo, Storck prefirió la frescura de otros jugadores.

Noruega llegaba, pese a la derrota en la ida, como claro favorito para conseguir la clasificación. Los nórdicos recurrieron a su versión más ofensiva. Las dos promesas más firmes del #Fútbol noruego, Martin Odegaard y Mohamed Elyounoussi, tuvieron los galones que reclamaban y fueron titulares. La confianza duró 45 minutos. Ambos fueron sustituidos al descanso.

Bastó con la solidez

El guión estaba muy claro. Noruega necesitaba vencer por más de un gol y estaba obligada a salir a por todas desde el principio. Hungría, por su parte, se refugió en una poblada defensa y un gran trabajo colectivo.

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Los nórdicos monopolizaron la posesión de la pelota desde el inicio. El combinado centroeuropeo defendía ordenado y no sufría apenas atrás.

Los noruegos se volcaban cada vez más ante la necesidad de goles. Ante este panorama, los húngaros fiaron sus opciones a balones largos que pudiera pelear el rapidísimo Tamas Priskin. Rozando del cuarto de hora de partido, el lateral Tamas Kádár consiguió conectar con Priskin. El delantero nacido en Eslovaquia hizo el resto. Priskin pugnó con su par con la fe necesaria para hacerse con la pelota, recortó con mucha clase y cruzó al palo más lejano en un golazo histórico.

Los cambios al descanso mejoraron a Noruega. Los nórdicos demostraron pundonor y orgullo al pelear hasta el final. El problema es que actualmente se trata de un equipo con una tremenda falta de calidad arriba. El gol en propia puerta de Orjan Nyland condenó definitivamente a Noruega. Aunque el balón pegó primero en un defensa, el último en tocarlo fue el portero del Ingolstadt alemán.

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Necesidad histórica

Hungría no se clasificaba para un gran torneo desde el Mundial México 1986. La última Eurocopa con participación magiar fue la de Bélgica 1972. Los húngaros cayeron en semifinales. Un paso adelante muy importante para un país que en otras épocas atemorizaba a sus rivales. No en vano se trata del primer equipo que fue capaz de ganar en Wembley.

Ficha Técnica

Hungría: Kiraly; Fiola, Guzmics, Lang, Kádár; Nagy; Dsudzsák, Elek (Pinter, min. 46), Kleinheisler (Nemeth, min. 75), Lovrencsics y  Priskin (Böde, min. 62).

Noruega: Nyland; Elabdellaoui, Hovland, Forren, Aleesami; Tettay, Johanssen; Skjelbred (Berget, min. 80), Odegaard (Helland, min. 46), Elyounoussi (Marcus Pedersen, min. 46) y Henriksen.

Árbitro: Carlos Velasco Carballo (España), amonestó a Johansen, Forren, Nagy y Böde.

Estadio: Partido de vuelta de la repesca para la Euro 2016, disputado en el Groupama Arena de Budapest ante 21.000 espectadores. #UEFA