Una actualidad fatídica

No le sale nada bien a la Selección de #Brasil desde hace más de un año. Es como si estuviera embrujado o maldecido por un hechizo enigmático, inmerso en una malaria que se empecina en no terminar nunca.

Luego de un paupérrimo debut contra Chile en las eliminatorias sudamericanas con vistas al mundial de Rusia 2018, con derrota 2-0, el conjunto dirigido por Dunga recibió otra pésima noticia: la lesión de uno de sus referentes, David Luiz.

La Federación Brasileña de #Fútbol expresó en un comunicado que tanto el defensor como el arquero suplente del equipo, Marcelo Grohe, “no se recuperarían de las lesiones que sufrieron a tiempo para participar en el partido del próximo martes”.

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El caudillo brasileño sufre una complicada lesión en su rodilla de la pierna izquierda y no podrá formar parte del once inicial que enfrentará a Venezuela por la segunda fecha del torneo.

Otra ausencia más, junto a la de Neymar, su mejor jugador (que vive entre lesiones y suspensiones en su selección) intensifica un momento muy tortuoso y verdaderamente difícil.  

Los problemas en Brasil no cesan y la situación se obstina en no solucionarse, castigando, en este caso, a uno de los jugadores más valiosos del equipo por todo lo que aporta desde su liderazgo y fortaleza física.

No se puede levantar

Desde aquel nefasto 8 de julio de 2014, Brasil no se puede levantar. Sigue atado, congelado, suspendido en esa copa del mundo que prometía gloria y terminó derrochando un fracaso estrepitoso.

La algarabía y expectativa de su gente por organizar el mundial el año pasado quedó ferozmente sepultada con el catastrófico 1-7 en las semifinales frente a Alemania, en lo que significó la peor derrota de su historia.

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Y a partir de allí, todo fue negativo, bochornoso, muy laberíntico. Volvió a defraudar en la Copa América, perdiendo contra Paraguay en penales por los cuartos de final del certamen y soportando otra durísima eliminación.

Brasil no se puede levantar. No encuentra la fórmula, no sabe como enderezar el rumbo, no puede con su alma. Por si esto fuera poco, se lesionan sus principales figuras. Una actualidad de terror.