Han pasado cinco desde el último partido de Playoffs jugado en Phoenix. Cinco años en los que el equipo de Arizona ha visto de todo: desde temporadas lamentables sin ninguna expectativa hasta proyectos esperanzadores que no vieron recompensados sus méritos. Pero este año se han podido observar cambios interesantes en la franquicia.

Este verano, en el desierto, se ha respirado un aire de renovación. Este proceso va más allá de lo estrictamente deportivo y abarca factores como el nuevo diseño de la pista de juego, el rebautizo de la misma como Talking Stick Resort Arena o el alumbramiento de un nuevo lema: "We Are PHX". Todo ello quiere conducir a un olvido necesario de las últimas temporadas y a la proyección de años venideros en los que se recuerdes los triunfos de antaño (y no son los únicos)

Sin embargo, no hay que olvidar el elemento más importante, el que hace la historia de la franquicia: el equipo.

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Equilibrio

En los últimos años ha sido posible venir advirtiendo factores, partes discordantes que favorecían la no materialización de los esfuerzos del equipo en clasificaciones para la post-temporada. Uno de ellos ha sido el desequilibrio entre los jugadores de la plantilla titular, o más bien, la falta de buenos jugadores en todas las posiciones que propiciaran un buen equilibrio. Esto tocó su punto más absurdo cuando, al comienzo de la temporada pasada, los Suns contaban con tres buenos bases pero ningún pívot capaz de prometer un rendimiento regular.

Este verano las tornas han cambiado. Se han ido jugadores, han llegado jugadores, y el balance final parece bastante positivo. 

Para empezar, si bien el fuerte principal de Phoenix sigue siendo el juego exterior, con la llegada de Tyson Chandler parece que ahora se puede confiar también en el funcionamiento de un juego interior competente, si las circunstancias lo hacen necesario.

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Al mismo tiempo, cada puesto está muy bien estructurado, de forma que hay un desdoblamiento entre jugadores con clara proyección titular en cada posición, y otros que pueden aportar más desde el banquillo. Mención aparte merece Alex Len, del que se espera que comience a despuntar esta temporada, su tercera en la NBA, bajo la tutela de Chandler. 

Fueron del quinteto titular, jugadores importantes como Teletovic, Goodwin o T.J. Warren pueden dar, y darán, profundidad y versatilidad en la rotación de los Suns partiendo desde la segunda unidad.

Queda por saber que pasará al final con el díscolo Markieff Morris, pero si la franquicia y el jugador acuerdan la permanencia definitiva del ala-pívot, lo más probable es que la mayoría de quintetos durante la temporada, o al menos los primeros, comiencen así:

Quinteto: Knight, Bledsoe, Tucker, Morris, Chandler.

Jugadores más utilizados desde el banquillo: Mirza Teletovic, T.J. Warren.

Nota final:

Los partidos de pre-temporada son, a priori, irrelevantes.

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No obstante, en sendas victorias, tanto contra Utah como ante los Kings, los Suns han mostrado una evolución determinante en su juego. En primer lugar, la intensidad defensiva ha alcanzado un nuevo nivel; en segundo, se ha acelerado el ritmo en la circulación de balón.

Es muy pronto para pronunciarse, pero si Phoenix continúa desarrollando estas bases, quién sabe si no se hará con una plaza de cara a los Playoff en el siempre y cada año más "salvaje oeste".   #Baloncesto