Una actuación decepcionante

Gerardo el “tata” Martino no ocultó su fastidio luego de la inesperada derrota de Argentina, que ofreció una paupérrima labor en su debut en las eliminatorias rumbo al mundial de Rusia 2018. El técnico, que suele ser reflexivo y analítico, afirmó que “perdimos la forma, la gestión. Todos los puntos fueron flojos. Si no hay nada para destacar es porque el funcionamiento del equipo en todas sus líneas no fue el adecuado.”

Con la ausencia de Messi, que resultó gravitante y decisiva, sumada a la lesión de Sergio Agüero al comienzo del partido, el equipo de Martino se mostró desorientado y nunca estuvo inspirado para complicar seriamente a Ecuador en el estadio Monumental.

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Hacía 22 años que Argentina no perdía en la cancha de River, desde aquella fatídica goleada 0-5 frente a Colombia en 1993.

 El conjunto “albiceleste” jugó muy mal. Sin variantes, inconexo, con imprecisiones en muchos de sus jugadores, le faltó sorpresa y creatividad para llegar al arco rival.

Le costó encontrar el circuito futbolístico que Martino intenta plasmar a través de un intermitente Pastore, que alternó buenas y malas y que luego fue reemplazado de un modo inentendible en el segundo tiempo. Porque cuando salió Pastore, aún con sus “lagunas futbolísticas” y con su (por momentos irritante) pereza displicente, es de los jugadores más pensantes del equipo, el más inteligente, de los pocos que saben leer los partidos.

 La velocidad de Di María quedó muy disminuida, Correa casi no inquietó y Tèvez, que ingresó por Agüero, tuvo un rendimiento flojísimo, desconectado, apático, deslucido.

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 Cuesta encontrar rendimientos parejos. Nunca hubo asociaciones colectivas y jugadas destacables. Igualmente, pese a que el encuentro se le hizo complicado en todo momento, Argentina intentó. Empujó con Mascherano, Biglia, desde el temperamento y la actitud. Pero al opaco rendimiento ofensivo hay que sumarle una fatídica actuación defensiva, que generaba en todo momento una imprevisible sensación de que en algún contraataque el local la podía pasar peor todavía. Y así fue. A los 81 minutos, Erazo aprovechó un desconcierto en la defensa (muy floja actuación de Mas, Roncaglia y Garay) y puso el 1-0 para el visitante. Luego, apenas un minuto después, Caicedo definió todo tras una corrida eléctrica de los ecuatorianos.

 Y Argentina siguió derrochando impotencia, ya sin una mínima expresión de lucidez en sus jugadores. Fue derrota, vergonzosa, del subcampeón del mundo, que arrancó las eliminatorias para el mundial de la peor manera pensada. Habrá que ver si se levanta rápido de esta floja labor.  #Fútbol