Hubo un tiempo en el que el Barça tenía el control absoluto de los partidos. Era como un metrónomo; preciso y matemático. Ganaba a los rivales por agotamiento, entre rondos hercúleos que nunca acababan. Los rivales perseguían sombras mientras la pelota saltaba de un lado a otro, a velocidades de vértigo. Lejos quedan ya aquellas noches. Hoy, todavía con las ausencias de Iniesta y Messi, el conjunto catalán volvió a ofrecer una imagen taciturna, carente de la clarividencia y el ingenio que tanto les ha caracterizado. Y una vez más ganó (3-1). Otra vez con una pegada monumental que acude siempre que el buen juego brilla por su ausencia. Otra vez Suárez.

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Otra vez Neymar. Contra viento y marea, el Barça sigue a la estela del Real Madrid.    

Luis Enrique optó esta vez por un centro del campo musculoso con Busquets, Mascherano y Rakitic. A la espera de Arda Turán y con las bajas de Iniesta, Sergi Roberto y Rafinha, pocos inventos le quedan al asturiano. A la defensa volvía Bartra, junto a Piqué. Los escoltaban Alba y Alves, mientras que en vanguardia Sandro acompañaba a Suárez y Neymar. Ante todos ellos llegaba el Eibar, sin hacer ruido pero en un buen momento. Pronto se desveló que de facilidades, el equipo guipuzcoano iba a conceder pocas.

El encuentro empezó con el Barça intentando volver a sus orígenes: tocando el balón y monopolizando la posesión del mismo, mientras el Eibar aguardaba con paciencia. El problema radicaba en los continuos cortocircuitos de los blaugrana, traducidos en la friolera de 21 balones perdidos en la primera mitad.

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En una de esas, Bartra, muy fallón durante toda la tarde, perdió la cartera en su empeño de regatear en defensa. Los armeros desplegaron rápidamente el contraataque, detenido con éxito por Bravo, pero cuyo rechace aprovechó Bastón para inaugurar el marcador. Otra vez decepcionaba la defensa. Otra vez por detrás. Ya van ocho encuentros en los que el Barça comienza perdiendo.

Entre tanto desorden emergió Busquets, de los pocos jugadores creativos sobre el campo. Con el Barça azuzando al Eibar, colocó un balón milimétrico a los pies de Sandro, que de primeras envió el balón a Suárez. El uruguayo remató a placer e hizo su primer gol, 1-1. Se llegó al descanso con la sensación de que el Eibar mereció más que el Barça.   

El conjunto barcelonista salió del túnel de vestuarios con ferocidad, y apenas tardó cinco minutos en adelantarse en el casillero cuando por fin se encontraron Neymar y Suárez. El brasileño luchó por un balón, lo ganó y asistió al charrúa. Éste, con un movimiento de cintura genial, se deshizo del defensor y remató ajustado al palo.

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2-1, doblete para Suárez y el cuadro culé culminaba otra remontada.Tras el gol, comenzó el nerviosismo. Pasaban los minutos y el Barça no cerraba un partido cada vez más peligroso. Más aún cuando Mascherano era expulsado por un cruce de palabras con el linier. El Eibar trató de aprovechar la circunstancia con ahínco hasta que apareció otra vez Suárez. Era su primer hat-trick con la zamarra azulgrana y ya lleva 7 tantos en #Liga.

El Barça prosigue en su titubeante andanza en la Liga. Le falta juego, tiene la defensa más frágil de los últimos tiempos, está espeso en medio campo y el gol, desde que Messi se rompió, es cosa exclusiva de Suárez y Neymar. Pero el equipo de Luis Enrique sigue colíder. Suma otros tres puntos y resta una semana más a la vuelta de Iniesta, de Arda Turán y, sobretodo, del 10, cuyo #Fútbol se echa en falta cada minuto que sigue alejado del césped. #FC Barcelona