Junto con las selecciones de Albania o Irlanda del Norte, Gales ha dado la campanada clasificándose para la Eurocopa que se disputará en Francia el próximo verano. Cerca estuvo en el año 2003, cuando jugó la repesca ante Rusia, que venció 1-0 y eliminó toda posibilidad de que la escuadra galesa disputara la Eurocopa del año 2004, celebrada en Portugal.

En aquella selección sobresalía un nombre, un jugador: Ryan Giggs. Con 101 participaciones a sus espaldas, y tras haber disputado 4 eliminatorias mundialistas y 3 europeas, nunca pudo celebrar ninguna clasificación. Dejó la selección en el año 2007, dando paso a jugadores jóvenes y prometedores como Gareth Bale o Aaron Ramsey, los artífices del éxito actual.

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Después del desastre en las últimas fases de grupos, Gales llegaba a esta Eurocopa con un equipo renovado y con optimismo para conseguir el objetivo. En cambio, la opinión general era muy distinta, ya que veían a la selección belga, bosnia e israelí a un nivel superior a la galesa.

Se equivocaban, Gales, contra todo pronóstico, realizó una muy buena primera vuelta acumulando 3 victorias (en la que cabe destacar el 0-3 ante Israel) y 2 empates. En la segunda vuelta, más de lo mismo, pero aún mejor, batiendo 1-0 al líder del grupo, Bélgica. A falta de un partido y tras la victoria de Chipre contra Israel, se certificaba la clasificación para la máxima competición europea.

Gareth Bale, al contrario que Ryan Giggs, sí que pudo cumplir su sueño de niño: disputar una competición internacional con su país.

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Y todo gracias a sus 6 goles y 2 asistencias, participando casi en un 90% de los goles marcados por Gales (9). Con su selección, Gareth ha vuelto a su mejor nivel, olvidando los fantasmas creados tras su bajo rendimiento la temporada pasada con Ancelotti como entrenador en el #Real Madrid. ¿Por qué? Muy sencillo, Chris Coleman (seleccionador galés) lo ha exprimido al máximo, creando un equipo rápido que juegue para él. Ramsey, junto a Ledley y Allen, ha actuado como el director de orquesta, organizando el juego para que Bale gozara de múltiples ocasiones en cada partido. Por lo que podemos tildar a esta selección y a este jugador con un mismo nombre: “Gales” Bale.

Todavía queda un último encuentro, el más sencillo, contra Andorra. Gareth ha pedido poder disputarlo, aún existiendo riesgo a una posible lesión que se sume a las otras seis que asolan el vestuario blanco. Si Bélgica pierde y Gales gana, se clasificarán como líderes del grupo B, algo más meritorio todavía y a la vez emotivo para Bale, ya que el partido se disputará en la ciudad de Cardiff, el lugar que le vio nacer como jugador. #Fútbol